La Palta

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Lectura de domingo: "Ceremonias -memoria del agua-"

Alejandra Díaz 
(Bella Vista, Tucumán, 1965)

Es escritora, poeta, narradora y ensayista. Se egresó de Profesora en Letras y Lengua Inglesa de la Universidad Nacional de Tucumán, especializada en "Mito y Símbolo en la Literatura del NOA". Se ha dedicado desde muy joven a la traducción de textos en latín, griego e inglés arcaico.

Integra desde 1893 numerosos  colectivos literarios relacionados con el retorno democrático, luego de la última dictadura cívico militar del 76' en Argentina. En Tucumán fue cofundadora de JOETUC (Jóvenes Escritores  Tucumanos), un movimiento cooperativista de las letras. 

La obra literaria de Díaz ha  sido  publicada en numerosas antologías impresas y virtuales de Tucumán, el país y el exterior: Managua, Montevideo, Chile, Uruguay, España e Italia.  Fue traducida al portugués, inglés e italiano.

Entre sus publicaciones se destacan: "Voces de Nuevo Horizonte", Editorial JOETUC (1987), "La piel del mundo", Editorial Parque Chas. Colección "El rey Tuerto" (2013), "Polaroid", Editorial de Autora (2015), "Ceremonias - memoria del agua- El Ingenio, Edita (2017), "Música de cuerpos rotos", Falta Envido Ediciones (2023) e "Itinerarios, camino de silencio", Fondo Editorial Aconquija - Ente Cultural de Tucumán (2023). 

En el marco del "Día Internacional de la Mujer" 2023 fue distinguida como mujer destacada de la cultura en el ámbito de las Letras, conjuntamente con Silvia Camuñas por el Ente Cultural de Tucumán.  

Ilustración de La palta

Gestos

arropar a los niños en invierno
a los que tienen hambre y frío
necesidades miles
no decir frases piadosas ante los rostros
de vendedores de flores en cementerios
no escupir al techo
poner pan en las mesas 
poner mesas donde no las hay 
casas donde la interperie
lluvia donde la sequía

los diarios a las cuatro a.m.
gritan afónicos en las esquinas
poner en fosa común a los torturadores
juicio oral y público
megáfono al mundo
gritar sus nombres ciegos innombrables
un gesto de justicia una señal
que nos indique
dónde
dónde
dónde
estás 

Ni una menos

tu rostro 
los rostros de las otras 
almas almitas trozos 
de un dios despedazado 
cuerpos cuerpitos 
incorpóraneos de bruces de dolor 
sangrando lo que sí
sangrando lo que no 
-tengo el corazón apretado
entre dos brasas-
no pudieron decir:
sin boca nadie puede decir 
lloraban dentro de los huecos
de los ojos
latidos acallados a palos 
muertas bien malamuertas 
me pregunto siempre: 
qué/ qué/ qué

fue lo último 
qué vieron.

tu mundo fue un lugar que nunca pude 
un permanente paisaje en blanco hecho pedazos 
un lugar que nunca tuve 
ni la caricia cerca mirándome como un pájaro distante/
de vos yo nunca supe 
como no se sabe nunca de qué se está hecho
de qué pétalos de vida/ o espejos rotos venimos astillados
cuántos niños nacen en mundos así
y uno aprende a nombrarlos sin miedo
(en secreto para adentro del adentro
mundo que nunca habitaré
que guardaré en silencio)
solo queda la estela luminosa
de una canción de cuna / niña descalza 
corriendo hacia el sol…

Calmas

me guardo la angustia existencial en los bolsillos /
acepto un helado /
una caricia /
sonrío
todo parece estar en simples gestos /
que hacen del alma 
un perro dócil 

Libro: "Ceremonias -memoria del agua-"
El Ingenio Edita (2017))


Breve análisis por Eduardo Albuixech:

Alejandra Díaz, escribe con una profunda sensibilidad de una mujer que ha caminado la vida consolidando espacios colectivos, que interpelan al compromiso social. Lo simple, cotidiano de los días, lo que duele  y el devenir de los sucesos que marcaron y marcan la vida política y cultural de un país se evidencian en su literatura. 

En cada escueta línea, hay una vivencia honda  que la atraviesa y quiere compartir con su mundo lector con calidez y una singular manera de decir. 

Descubrir su poesía es abrirse un camino digno de recorrer, cada poema es una nueva aventura por descubrir. Pero sin dudas, hay un hilo conductor que es el respeto a la dignidad humana y el amor en sus múltiples formas posibles. 

Espero que al finalizar esta lectura de domingo, hayan descubierto a una mujer que no escatima a la hora de poner en palabras: sentimientos y posicionamientos políticos que convocan a comprometerse a la transformación social y la incansable defensa de los Derechos Humanos. 

Debo reconocer con vergüenza y la desilusión de quién ha perdido una oportunidad valiosa, que no conocía su obra hasta este momento.  Pero estás lecturas me han dejado la sensación desafiante y entusiasta de un adulto que descubrió un mundo nuevo en su vida y merece ser explorado. 

He quedado con la sensación que cada hoja de tinta escrita, debe seguir a la otra -como las de otoño que caen sin pausas- cómo los días del año que nunca paran de correr; desafiándonos a sentir e interpelar a otros con palabras que brotan del corazón, ligados a una noble conciencia social.