Festival Disonante, para pensar la salud mental desde lo colectivo

El sábado 7 de noviembre se realizará la segunda edición del Festival Disonante, que reunirá a trabajadores de la salud, organizaciones, artistas y la comunidad en general para compartir experiencias, debatir y pensar el cuidado desde una perspectiva colectiva.

La salud mental no se construye solamente puertas adentro de un consultorio. También se juega en los barrios, en los vínculos, en las condiciones de vida y en las posibilidades de encontrarnos con otros. Desde esa mirada, el evento propone una jornada de arte, intercambio y reflexión que pone en el centro al territorio, la comunidad y los derechos.

En un contexto donde hablar de salud mental se vuelve cada vez más necesario, pero donde muchas veces las respuestas quedan reducidas a lo individual, el festival invita a ampliar la mirada. Pensar qué nos pasa también implica preguntarnos cómo vivimos, qué redes tenemos, qué espacios habitamos y qué lugar ocupan los vínculos comunitarios en el cuidado.

Organizado por el Centro de Estudios y Acciones en Salud Mental y Derechos Humanos (CEA), el festival comenzará a las 16, en el Museo Casa de la Ciudad (avenida Salta 532), con una radio abierta que dará inicio a la jornada. A las 16:30 se realizará la mesa “Territorio, comunidad y salud mental”, con la participación de Metabici, la psicóloga Emilia Núñez Corai y la psicóloga Betina Castro.

La programación continuará a las 17:30 con una presentación de danza y música a cargo de Malamba. A las 18, Martín Landers y el Proyecto MAP participarán de la mesa “Juventudes y salud mental”, un espacio para poner en común experiencias y reflexiones sobre las juventudes y los desafíos que atraviesan.

También habrá lugar para el humor y la música. A las 19, Leo Forgas presentará su show de stand up y, a las 19:30, se desarrollará la mesa “Política, comunicación y salud”, con la participación del médico Matías Tolosa, Metacrisis y Paula Villaluenga. El cierre musical estará a cargo de la cantautora Natalia A., desde las 20.

La propuesta es una invitación a pensar el cuidado más allá de las respuestas individuales y a reconocer la importancia de construir espacios donde las preguntas encuentren lugar y los vínculos se conviertan en una herramienta para acompañar.