Vuelve el FILT: una décima edición cargada de celebración y resistencia

Foto: gentileza FILT

*Por Diego Vargas Lozano

El Festival Internacional de Literatura en Tucumán (FILT) regresa este viernes para celebrar el crecimiento de la literatura producida en nuestra provincia y en el NOA, además de proponer el cruce con voces de todas partes del país y Latinoamérica. Desde La Palta, entrevistamos a Blas Rivadeneira, uno de los fundadores y organizadores del festival, quien nos contó sobre lo que significa esta décima edición y las dificultades que implica la gestión cultural en el contexto actual.

¿Cómo evaluás el recorrido del FILT en estos años, desde su primera edición en 2015 hasta la actualidad?

Algo muy importante de resaltar para nosotros es el haber llegado a la décima edición del FILT, sobre todo por lo complicada y particular que es la gestión cultural en Argentina, casi siempre atravesada por las crisis y los cambios de gobierno. Llegar a las diez ediciones era importante porque este número redondo nos permite evaluar las influencias que tuvo el festival como catalizador de muchas cosas que fueron pasando a lo largo de los años. Por ejemplo, en esta edición se presentan muchos libros de editoriales que antes del FILT todavía no existían, como Gerania, Monoambiente, La Papa, Aguacero, entre otras. También aparecen escritores tucumanos y muy jóvenes publicando en editoriales de alcance nacional e internacional como Pablo Romero, Sofía de la Vega, Grimanesa Lázaro y María Lobo. El FILT fue y es un espacio de encuentro que permitió renovar las lógicas y las dinámicas de la literatura en Tucumán. En su momento era “el festival de los jóvenes”, pero hoy que no somos ya tan jóvenes siguen apareciendo otros jóvenes que revitalizan el festival, al mismo tiempo que se habilita un cruce con tradiciones y escritores de otros lugares y con otras dimensiones artísticas como el cine, el teatro, las artes visuales.

¿Qué significa para ustedes esta décima edición del FILT?

Nosotros definimos este año como un año de celebración, no es poca cosa llegar a las diez ediciones. Pero también como un acto de resistencia ante la caída y el desfinanciamiento de programas, becas y políticas culturales, el recorte brutal a las universidades, la caída de los salarios que repercute también en las ventas de librerías y editoriales. Eso es importante de destacar: la clase media lectora, al ver reducidos sus salarios, deja de comprar libros, y luego esas mismas editoriales que antes nos respaldaban, al vender menos, retiran o disminuyen su apoyo a festivales como el nuestro. Las políticas de ajuste, la posible derogación de la ley del libro y muchas otras instancias provocan un desbarajuste también en el sector privado que afecta profundamente el ecosistema cultural y literario.

¿Cómo es la gestión del festival?

El festival siempre se desarrolló en el marco de la UNT (Universidad Nacional de Tucumán), pero a partir de una gestión independiente que nos permitió vincularnos con múltiples fuentes de financiamiento, tanto públicas como privadas, que fueron cambiando con el tiempo. Muchos actores estatales fueron apoyándonos a lo largo de los años, pero actualmente esas posibilidades se están viendo afectadas. En el sector privado a veces tuvimos el apoyo de librerías locales, como El Griego en esta edición, así como de editoriales multinacionales que nos facilitaron el contacto con muchos de los escritores que vienen al festival. 

¿Qué importancia tiene la universidad en esa gestión?

La universidad siempre fue fundamental para nosotros, un espacio que hay que defender ante los ataques que hoy recibe porque es muy importante para la cultura. La universidad es una comunidad donde el saber, la producción de conocimiento y el pensamiento crítico tienen un peso fundamental, más allá de las coyunturas, y eso se ve reflejado en el FILT. Nuestro festival, de hecho, se da en el marco del Julio Cultural Universitario organizado por la Secretaría de Extensión, en un lugar hermoso como el MUNT (Museo de la Universidad Nacional de Tucumán), y siempre contamos con el apoyo de otras unidades académicas como la Facultad de Filosofía y Letras, la Facultad de Derecho y la Escuela de Cine.

¿Con qué se encontrará el público que asista a esta décima edición del FILT?

Lo interesante de este año será ver el recorrido que hicimos hasta acá y la influencia de ese recorrido. Si bien como dije hay una idea de resistencia, tampoco tenemos que privarnos de celebrar lo que construimos. En el festival habrá mesas de debate, muchas presentaciones de libros que se pondrán en diálogo, instancias para conversar con escritores locales y de otras latitudes, lecturas de poesía y narrativa e incluso una fiesta de cierre. En cuanto a los invitados especiales, seguimos tejiendo vínculos con diferentes disciplinas artísticas además de la literatura, con la presencia de Santiago Loza que es cineasta y dramaturgo. También mantenemos la idea de que el festival es internacional con la presencia de Cynthia Rimsky, escritora chilena ganadora del Premio Herralde en 2024. Si bien en esta edición el festival dura dos días, sentimos que nos comprimimos para tomar fuerza, porque concentramos un evento que será igual de potente que en los últimos años.

¿Cómo surgió la idea de hacer un festival “internacional” de literatura?

Respecto al centralismo de Buenos Aires, nosotros nos corrimos, y nos preguntamos: ¿por qué no puede haber un festival internacional en Tucumán? Tratamos de defender esa idea aunque cada vez resulte más difícil por el contexto económico, pero siempre tratamos de encontrarle la vuelta para sostener ese aspecto con diferentes estrategias, ya sea aprovechando que algunos escritores están en el país, o postulándonos a becas como la del Fondo Nacional de las Artes que, en 2015, nos permitió traer al escritor mexicano Mario Bellatin.

La décima edición del FILT tendrá lugar los días 31 de julio y 1 de agosto en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (San Martín 1545) en el marco del Julio Cultural Universitario. Este año, el festival contará con la presencia de Cynthia Rimsky, Luciano Lamberti, Betina González, Santiago Loza, Sol Aliverti y Meliza Ortiz. Además también tendrá la participación de escritores tucumanos y del noroeste argentino como María Lobo, Miguel Velardez, Exequiel Svetliza, Roberto Reynoso, Guillermo Monti, Diego Puig, Valentín Monroy, Guillermo Del Pino, Manuel Martínez Novillo, Elena Burgo de Chazal, Majo Bovi, Florencia Méttola, Verónica Juliano, Hernán Lucero, Pablo Romero, Marco Rossi Peralta, Diego Vargas Lozano, Pedro Noli, Victoria Daona, Pedro Arturo Gómez, Ana Coviello, Diego Armando Diaz, Natalia Zanotta, entre otros.