Mateo López, su pasión por la música y el sueño de viajar a Nueva York

Foto: Mateo López (músico Tucumano) - Luis Collados

Los sábados en el barrio ATE y los ensayos de la Orquesta Popular Rolando “Chivo” Valladares, del Centro Mate Cocido, son lo primero que recuerda Mateo López cuando busca el momento exacto en el que hizo de la música un estilo de vida. 

Mateo es un artista tucumano, tecladista en la banda Kid’s y profesor de piano. Su encuentro con la música fue a los cuatro años, cuando acompañaba a su papá Rony a los ensayos de la Chivo Valladares. De aquellos encuentros recuerda a niños y niñas de su edad, cada uno haciendo sonar su instrumento. “Ahí me di cuenta de que la música era un mundo hermoso que me fascinaba”, cuenta. Así fue como, a los cinco años, comenzó a formar parte de la orquesta. Un camino que recorrió hasta la adolescencia y marcó su primer acercamiento a diversos géneros y estilos musicales. Al cumplir los doce inició su formación profesional en la Escuela Superior de Educación Artística (ESEA), en la que aprendió sobre el lenguaje musical y a tocar distintos instrumentos. Todo ello mientras cursaba materias del secundario. 

Hoy Mateo tiene 19 años y, entre 3500 postulantes de latinoamérica, obtuvo una beca para participar de “Tu Experiencia Broadway” en Nueva York. El programa consiste en una formación académica artística con clases magistrales y prácticas escénicas.  

¿Cómo llegaste a conocer sobre la beca? 

M.L: Fue muy curioso porque me enteré a través de Instagram. Scrolleando, un día cualquiera, me apareció una publicidad de que habían abierto inscripciones para estudiar en Manhattan en las vacaciones de enero y julio. Fue un salto de fe, un impulso de decir “che, ¿irá a pasar? Total si me dicen que no, no es el fin del mundo. Capaz gano”. Tenía que entregar un formulario con mis datos y después dos videos, uno presentándome y otro audicionando una pieza a elección ya sea jazz, rock o pop. Envié el video y a las pocas semanas me envían la solicitud de que gané la beca. Me dieron el monto mayor de la beca, pero son becas parciales, no completas.   

¿Cómo fue el momento cuando te enteraste que quedaste seleccionado?

M.L: Fue muy grandioso, no lo puedo creer hasta el día de hoy. En mi casa fue una emoción total. Haber sido seleccionado para mí fue un logro y un sueño. Yo empecé en una orquesta barrial, empecé en el barrio ATE sin conocimientos de música. 

¿Qué les dirías a aquellos y aquellas artistas que recién están dando sus primeros pasos? Y ¿qué le dirías al Mateo de cuatro años?

M.L: El mensaje que quiero transmitirles a los artistas es que hay que ser soñadores y luchadores, que tenemos que tener un objetivo. Hay que tener mucha paciencia y disciplina a la hora de ser cantante o tocar un instrumento. Todos los artistas que amamos la música, también tenemos que tener mucha disciplina, es lo que te marca como artista. Eso es lo que les diría a mi Mateo del pasado: “Practicá y tené paciencia con tu instrumento”. Yo tenía muy poca paciencia y estuve a punto de dejar mi instrumento por simple estancamiento. Me decía “siento que no estoy aprendiendo nada nuevo, que todo es lo mismo”. Ahí es cuando tenemos que dar ese salto que impulsa al siguiente nivel de la música que es seguir aprendiendo, estudiar, porque es un mundo enorme del que se puede aprender muchísimo. 

¿Qué significa la música para vos?

M.L: La música me dio la posibilidad de conocer un mundo totalmente desconocido, de conocer gente, amigos que tienen la misma pasión y admiración por la música. También me dio la posibilidad de tener el disfrute de poder trabajar de esto, dando clases o tocando en escenarios, compartiendo los conocimientos hacia otras personas, hacia otros jóvenes que recién están empezando. Eso es hermoso y estoy más que agradecido. También más que agradecido con la gente que me acompaña y siempre está al pie del cañón apoyándome en cada momento para que pueda cumplir el sueño de ser un músico profesional. 

Hoy Mateo sueña con poder viajar a Nueva York para continuar formándose en lo que ama y, al regresar, poder compartir sus conocimientos con quienes lo rodean. Es así que para afrontar los gastos de los pasajes y la estadía decidió realizar una colecta solidaria. “Un granito de arena por cada persona es un paso más para que yo pueda estudiar en Nueva York”, dice. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo al alias: labecademateo a nombre de Ramón Valentín López.