Los parques nacionales conmemoran su día entre recortes presupuestarios, tarifazos y despidos

El 24 de agosto es el Día Internacional de los Parques Nacionales. En Argentina, ese día corresponde al 6 de noviembre: aquel día de 1903, el perito Francisco Pascasio Moreno donó unas 7500 hectáreas entre las provincias de Rio Negro y Neuquén, con el fin de que esta superficie “sea consagrada como parque público natural”. 

La Administración de Parques Nacionales actualmente resguarda más de 18 millones de hectáreas en todo el territorio argentino. El sistema de áreas protegidas de jurisdicción nacional suma un total de 55 espacios naturales.

La red de conservación nacional se compone de 39 parques nacionales, tres parques interjurisdiccionales marinos y un parque federal. La infraestructura del organismo incluye además ocho reservas, dos espacios declarados monumentos naturales y tres áreas marinas protegidas. Asimismo, en predios de las Fuerzas Armadas existen 18 reservas naturales de la Defensa. En los Parques Nacionales se protege de forma estricta a cuatro especies animales declaradas monumentos naturales vivos: el yaguareté, el huemul, la taruca y la ballena franca austral.

El programa económico nacional redujo las partidas presupuestarias de conservación ambiental. La Administración de Parques Nacionales (APN) registró una caída del 23,2% en la ejecución presupuestaria del primer trimestre en relación con el año anterior. Los fondos asignados al organismo cayeron un 30,7% en términos reales durante el presupuesto proyectado para el ejercicio del 2026. A su vez, los recursos destinados a la protección de la biodiversidad registraron una disminución real del 42,9%. La APN perdió cerca de un tercio de su presupuesto real respecto al de 2023.

El ajuste presupuestario impactó sobre el funcionamiento cotidiano y la planta de personal técnico de las áreas protegidas. Las autoridades nacionales dispusieron la no renovación de contratos y el despido de trabajadores en distintas reservas del país. Los recortes afectaron la continuidad de las tareas de brigadistas contra incendios forestales, guardaparques y personal administrativo. Diversas áreas naturales restringieron sus tareas operativas de monitoreo de fauna y mantenimiento por falta de presupuesto.

En mayo el Gobierno anunció la reducción de $3.879 millones para la APN. El supuesto ahorro para el Estado que se logra con esta reducción representa menos del 0,003% del total del presupuesto nacional, y apenas el 0,22% de los $1.734.369 millones acumulados en concepto de superávit financiero durante el primer trimestre de 2026.  

Alguien tiene que poner la plata

El incremento en las tarifas de acceso a las áreas protegidas nacionales fue dispuesto en mayo por el Ejecutivo a través de resoluciones publicadas por la Administración de Parques Nacionales para intentar compensar la reducción de las partidas presupuestarias. La medida fijó aumentos de hasta un 300% en los boletos de ingreso a los destinos más transitados del país. El más encarecido es el del Parque Nacional Iguazú, cuya entrada general para visitantes internacionaless pasó de $45.000 a $60.000, lo que representa un aumento del 33,3%. Pero el incremento fue todavía más fuerte para visitantes nacionales: el ingreso subió de $15.000 a $25.000, una suba del 66,6%.

La crítica por parte de sectores turísticos, ambientales y sociales no tardó en llegar. Los costos de conservación y cuidado pasaron al bolsillo de las familias y turistas que quieren conocer sus maravillas naturales. 

El día mundial invita a repensar la manera en la que los recursos naturales son tratados y conservados. Los Parques Nacionales fueron fundados y son mantenidos como espacios con la menor intervención humana posible, para cuidar y preservar los rasgos ecológicos, culturales y estéticos de esos lugares. Son fundamentales para la ciencia, la recreación y la educación por albergar diversidad en especies de flora y fauna.