Marcha de las Madres, donde se sostiene la lucha por la memoria, la verdad y la justicia
/Foto: Ronda de las madres tucumán - Marianela Jerez | La Palta
Es un jueves 23 de abril. Con su pañuelo blanco sobre la cabeza, Sara Mrad encabeza una nueva marcha de las Madres de Plaza de Mayo en Tucumán. Lo hace acompañada de compañeras y compañeros militantes y también de jóvenes estudiantes. Cada uno lleva una bandera azul en donde se lee “Asociación Madres de Plaza de Mayo”, y marchan alrededor de plaza Independencia. Hoy ya van más de 2500 las marchas de las Madres en el país, más de 2500 encuentros colectivos cargados de lucha y sostenidos desde hace 49 años.
Fue el 30 de abril de 1977 cuando un grupo de madres, en Buenos Aires, se reunió en plaza de Mayo para buscar una respuesta a una pregunta en común: ¿dónde están? Para entonces, el número de personas secuestradas y desaparecidas durante la dictadura iba en aumento. Aumentaba al igual que lo hacían la incertidumbre y la desesperación de aquellas madres que esperaban el regreso de sus hijas e hijos. Ese día, tras la orden de la Policía Federal de que circularan, las madres se tomaron de los brazos y comenzaron a dar vueltas alrededor de la Pirámide de Mayo. Así decidieron sacar a la luz del día el reclamo por sus hijos. Para identificarse, comenzaron a utilizar pañales de tela en sus cabezas. Ese pañuelo que hoy las representa.
“Las madres, desde que salimos a luchar, decidimos luchar siempre. La lucha no es un rato, es sostener la convicción de aquello que nos enseñaron nuestros hijos, del camino que ellos han construido con sus vidas, con sus generosidades, y que nosotros la continuamos”, dice Sara Mrad, referente de Madres de Plaza de Mayo filial Tucumán.
Mientras en Buenos Aires las madres ya marchaban, en Tucumán se conformaba la agrupación Madres de Detenidos Desaparecidos de Tucumán. En la provincia, las marchas comenzaron en octubre de 1981, un Día de la Madre. Desde la iglesia Catedral hasta el parque 9 de Julio, las mujeres con pañuelos blancos en sus cabezas recorrieron las calles para mostrarse como parte de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. “Costó un poquito más hacer la marcha todos los jueves. Tucumán había sido una provincia muy castigada, porque la represión acá empezó con el Operativo Independencia, después se dio el golpe de Estado. Entonces había mucho temor, había mucho miedo. Pero aún así logramos sacar la marcha todos los jueves”, recuerda Sara. Aquellas marchas, con el tiempo, llegaron a congregarse alrededor de 300 personas bajo una misma consigna: aparición con vida de los hijos e hijas.
Foto: Sara Mrad - Marianela Jerez | La Palta
A pesar de los insultos y las agresiones que recibían, la búsqueda de las Madres continuó en todo el país. Buscaron a sus hijos en cuarteles, ministerios, hospitales e iglesias. Sin embargo, nadie les daba respuestas. Así los jueves se convirtieron en un día de reivindicación de su lucha y una forma de mostrar la constancia que esta debe tener. “Nosotras decimos que los jueves nos encontramos con nuestros hijos e hijas en la plaza. La plaza es ese reencuentro”, dice Mrad. En Tucumán, incluso cuando no había nadie que la acompañara, Sara estuvo presente en la plaza Independencia porque no podía haber un jueves sin marcha. “Es en ese lugar donde uno encuentra la fuerza, por más que esté solo”.
La marcha del jueves 23 está dedicada a Visitación Folgueiras de Loyola, histórica integrante de Madres de Plaza de Mayo que partió de este mundo el 19 de abril. Sara, con un megáfono en la mano la recuerda. Recuerda que nació un 17 de octubre, que le gustaba leer en papel, que vivió 101 años y destaca su lucha.
Mientras Sara habla, quienes asisten forman una ronda y la escuchan con atención. Entre ellos hay jóvenes. “En este momento, la participación de los jóvenes en la marcha es muy importante porque nos demuestra que también son inquietos y también tienen sueños de un país diferente, de un mundo mejor, más solidario, y lo demuestran viniendo a la plaza”, remarca Mrad y agrega: “Las madres nunca los hemos defraudado, porque nunca hemos dado ni un paso atrás en nuestras convicciones y en nuestras luchas”.
Antes de finalizar el encuentro, Sara les dice que no podrá asistir a la próxima marcha del jueves 30, ya que viajará por el aniversario de los 49 años de Madres de Plaza de Mayo. Uno de los jóvenes le responde que estarán presentes en la plaza ese día y que llevarán adelante actividades en la provincia. En el rostro de Sara se dibuja una sonrisa.
Son cerca de las 21. La marcha finaliza, las banderas se guardan y todos se despiden con un abrazo dispuestos a encontrarse el próximo jueves para continuar aquella lucha por la memoria, la verdad y la justicia que comenzó hace 49 años.
