Testigos reconstruyeron la madrugada del transfemicidio de Alejandra Benítez

En la madrugada del 5 de noviembre de 2020, Alejandra “La Power” Benítez recibió siete disparos que le quitaron la vida. El pasado lunes comenzó un nuevo juicio por su transfemicidio. En la primera semana de audiencias, peritos, policías y testigos presenciales del hecho declararon ante el tribunal y reconstruyeron lo que ocurrió aquella madrugada.

“Era una excelente persona, ayudaba a la gente, era muy compañera. Ella amaba a su madre”, dijo Mía Santucho en su declaración al ser consultada sobre la personalidad de Alejandra Benítez. Mía conoció a La Power en un boliche y vivió un tiempo en su mismo edificio. El 5 de noviembre de 2020, poco tiempo antes del hecho, la vio junto a Ricardo Puenzo. Ella la saludó y se fue. Horas después, escuchó los disparos y, al llegar a su casa, supo que Alejandra había sido asesinada. En ese momento, llamó a su amiga y le dijo que sabía quién la había matado. Esa misma noche, mientras trabajaba, Mía se cruzó con Puenzo. “Me levantó en el auto, sacó un arma y me dijo que era policía de la Brigada. Dio una vuelta y me bajó. Él estaba histérico. El único hombre con un arma era él”, relató Santucho. 

Aquella madrugada Alejandra se encontraba con Diego Mercado con quien compartía unas cervezas. “Alejandra se paró y vio pasar a un muchacho en la moto. Ella le silva, él se vuelve y sube la moto al cordón de la vereda. Ese muchacho era Puenzo”, recordó Mercado frente al tribunal. Según su relato, después de una discusión comenzaron los disparos y Puenzo se retiró del lugar. Mercado recibió cuatro disparos en la espalda que le provocaron la inmovilidad de uno de sus brazos. Benítez recibió siete impactos de bala.

La balacera provocó la muerte inmediata de Alejandra. Su autopsia determinó que recibió siete disparos en distintas partes de su cuerpo y que su causa de muerte fue un shock hipovolémico provocado por una pérdida importante de sangre por las heridas de proyectil de arma. Según el informe de anatomía patológica realizado por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), las heridas en su cuerpo evidenciaron que los disparos se realizaron a una corta distancia. 

Durante la investigación, Mercado señaló a Puenzo como el autor de los disparos. Sin embargo, frente a los jueces sostuvo que no vio quién disparó y que tampoco vio a Puenzo bajar de la moto. Por más de una hora de declaración, los “no recuerdo” y las contradicciones inundaron su relato. Cuando finalizó, la fiscalía solicitó su aprehensión por falso testimonio. 

Ricardo Puenzo es el único imputado en la causa. En 2021, durante el primer juicio, fue absuelto por el beneficio de la duda. Meses después, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán anuló la absolución y ordenó un nuevo juicio oral. El proceso no pudo realizarse porque Puenzo huyó del país y permaneció prófugo durante cuatro años.   

La primera semana de debate finaliza. Más de diez personas prestaron declaración en medio de constantes objeciones de las partes. Este lunes se espera que declaren los últimos testigos. Mientras tanto, la familia de Alejandra asiste a cada audiencia, se sienta a un lado de la sala, escucha atentamente y espera, en este nuevo juicio, encontrar justicia por La Power Benítez.