Agenda de hoy: “Tiempo de descanso”

Imagen cortesía de Stuart Miles / FreeDigitalPhotos.net

El 29 de octubre se conmemoró el día de la lucha contra los accidentes cerebrovasculares (ACV). Esta enfermedad es padecida con gran frecuencia por personas de todas las edades. Entre las causas que la ocasionan se encuentran el tabaquismo, el estrés y la falta de una correcta alimentación. El ACV o derrame cerebral se produce cuando el flujo sanguíneo de una parte del cerebro se interrumpe bruscamente. Si bien depende de la parte del cerebro que es atacada, los síntomas más frecuentes son la parálisis de alguna parte del cuerpo, la incapacidad para hablar, la sensación de pesadez en piernas y brazos, la pérdida del conocimiento y  fuertes dolores de cabeza que llevan a la confusión y el aturdimiento.

En los últimos años los riesgos que se corren para caer en este tipo de enfermedades se pueden observar fácilmente. El constante flujo de información lleva a mayores obligaciones laborales y ocupan gran parte del tiempo de  las personas, lo que marca el camino a un estrés permanente. Es por ello que es muy importante saber poner freno a las obligaciones y lograr encontrar un equilibro con el tiempo de ocio.

En relación a esto, hoy la alimentación de muchos jóvenes y adultos se ve alterada por los horarios, citas y compromisos que rompen con la armonía del “tiempo de comer” en instalan en su lugar un collage de ocupaciones que llevan a los ciudadanos a comer en cualquier momento del día, cualquier cosa y en cualquier lugar. También la falta de tiempo para hacer actividad física es otro gran factor que puede llamar a estos accidentes. Por ello es necesario estimular el cuerpo corriendo o caminando, sin dejar que éste se estanque en la rutina y la vida sedentaria. De más estar decir que el riesgo de sufrir un ACV es otro de los que se suma a la gran lista de consecuencias que genera los vicios como el tabaquismo.

Frenar, respirar, tomarse el tiempo y relajarse. Incorporar en la agenda el ocio, los horarios para comer y la actividad física con el mismo nivel de importancia que cualquier reunión de trabajo. De eso se trata, cosas sencillas que se pasan por alto pero que pueden prevenir un accidente cerebrovascular.

Javier Sadir

jsadir@colectivolapalta.com.ar