Un poeta tucumano

Déjame un tiempo tasar tu ausencia y yo ya habré valorado tu presencia.
Lufso
Amor sangrante - Lufso
Amor sangrante - Lufso

Por las calles de la ciudad transitan muchas personas con grandes dones para el arte y la literatura, pero muy pocos son conocidos por el resto y, de este modo, muchas obras no pueden ser disfrutadas. Uno de ellos es “Lufso”, un joven de 21 años, estudiante del profesorado de lengua del Instituto San Martín, quien desde hace más de seis años se dedica a escribir libros de poesía. Su regalo de 18 años fue la publicación de uno de sus libros, “Acuarela”, que contiene poemas de amor dedicado a una persona muy especial. Hoy, sin embargo, es uno de sus arrepentimientos. Además, logró publicar otro libro, “Noctámbulo”, inspirado en la oscuridad de la noche. “Es cuando puedo estar tranquilo, solo. Aparte en la noche cambian mucho los pensamientos”, dice Lufso, formalmente conocido como Luis Fernando Suárez Ordoñez.

Su estilo es una extraña combinación entre Neruda y el poeta maldito, pues su tendencia es escribir cosas malas, para darle a lo malo el color de lo bello. Por otro lado, disfruta hacer poesía de todo lo que lo rodea. “La poesía puede ser sobre casi todo, en el último capítulo de Noctámbulo cuento que uno puede escribir sobre cualquier cosa, siempre y cuando no sea vulgar. Mi tercer libro es totalmente sobre la ciudad, hay una parte que se llama “poemas para el colectivo” y lo escribí en el colectivo, entonces todas las sensaciones y cosas son reales, ya que todo es sacado de la realidad”, explica con gracia el autor.

Este escritor, autodefinido como “raro” y de tener pánico a la gente pese a su gran cantidad de amigos, no es un simple escritor de ideas en forma de poemas, también es dibujante y diseñador de páginas web. Fue así como creó su propio sitio en donde plasma todas sus obras. Un efectivo medio para compartir sus obras y diseños, pues de sus 15 libros solo pudo publicar dos. “Según lo que sé hay dos formas de publicar un libro: pagando o que una editorial te reciba el libro. La primera es fácil, pero es más cara, y la segunda es más difícil pero tiene muchos beneficios para el poeta. El problema es que generalmente las editoriales no reciben libros de poesía, a menos que el autor sea célebre, pero la poesía es una cosa que no se lee, la gente lee más narrativa. Para hacer que la editorial te publique un libro hay que mandar los borradores, cartas de presentación, si te aceptan el manuscrito, después el libro, lo cual es un trabajo arduo porque hay que imprimir el material, enviar y esperar a que te den una respuesta. Otra forma es a través de un agente literario que en Tucumán no hay y que tampoco reciben libros si no conocen al autor”, relata Lufso respecto a la dificultad de dar a conocer su arte.

Sin embargo, este poeta, pese a que no se considera tal, tiene ideas innovadoras para dar a conocer su trabajo y compartirlo con otros. Tan es así que en la tercera parte de Noctámbulo,  llamada “Las flores de papel”, escribió poemas  pensados por sus amigas mujeres para todas las mujeres, por lo que están escritos para ser dedicados. Y entre sus ideas, hizo flores con los poemas para repartirlos en la calle. “Diseñé un librito de dos hojas con un poema, envuelto en papel madera y les dibujé una flor, atrás tenía mi página lo que sirvió como publicidad, entonces las dejaba en el colectivo o iba caminando y les regalaba a las mujeres. También las dejaba en las casillas de luz para que la gente las levante, incluso me enteré que una pareja se puso de novios gracias a uno de mis poemas, es muy gracioso”, sonríe el poeta.

Entre sus muchas ideas, está la presentación de su último libro publicado, para lo cual viene trabajando desde hace más de dos años, con cuadros dibujados por él mismo, una gigante representación del árbol que ilustra la tapa del libro, un show musical a cargo de amigos que le pusieron música a 10 de sus poemas y una proyección de animaciones creadas por él mismo que muestran cómo fue haciendo el libro, entre otras ideas más. Si bien todo esto requiere de un gran esfuerzo, el joven poeta entiende que todo confluye a su favor, ya que hay gente que quiere ayudar.

Lufso considera que cuando escribió sus poemas no tuvo la intención de que  sean leídos, ya que son muy personales, pero cuando fue compilando muchos libros, decidió publicarlos para compartir sus sentimientos. “Hay una frase que dice que la poesía es de quien la necesita. La gente casi nunca tiene palabras, me molesta que la gente dedique canciones que son feas, cuando puede regalar un poema, ya que ésta es una gran herramienta, pero la gente no se da cuenta”, comenta.

Este escritor, que participó de un concurso español para la publicación de un libro y quedó entre los 20 finalistas, se considera un artista por naturaleza, debido a que dibuja desde muy pequeño, pero escritor por aprendizaje o descubrimiento; ya que no asume que es un poeta, pues considera que de ese modo no avanzaría más en su arte y todavía tiene mucho más por crear y así provocar una marca en el tiempo, encontrando gente que haga lo mismo para compartir y lograr un movimiento en Tucumán.

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Delfina Campero

dcampero@colectivolapalta.com.ar