Cuidar el cerro es cuidar las fuentes de agua

 Fotografía cortesía de Pro Eco

Fotografía cortesía de Pro Eco

La problemática de falta de agua en Tafí Viejo parece no detenerse. Las autoridades encargadas de dar respuestas y soluciones hacen oídos sordos a los pedidos, tanto de vecinos como de organizaciones sociales. Desde el grupo ecologista Pro Eco se denunció, en reiteradas oportunidades, la violación de legislaciones municipales y provinciales que afectan negativamente las fuentes de agua en el Parque Sierra San Javier. Para mostrar a la comunidad cuáles son los principales factores que inciden en la falta del líquido vital, desde el grupo se lanzó el proyecto "Conoce la historia del agua en Tafi Viejo". Con ello, periódicamente se realiza una caminata y relevamiento socio ambiental por el parque. Así, se logra compartir información y reflexionar sobre las actividades que se realizan en el piedemonte taficeño.

En una primera visita se reveló la falta de mantenimiento de la toma agua en la zona de El Nogalar. Además, Pro Eco comprobó que la cañería principal, de la toma superficial del arroyo Cañitas, está 'pinchada' para el suministro de agua en un barrio privado de la zona, el Country Ayres de Tafí.

Las viviendas están construyéndose en la zona del piedemonte, lo que provoca daños no solo en las fuentes de agua sino en todo el parque. Al iniciar las obras, parte del arroyo fue obstruido para posibilitar el paso de vehículos y alterar el cauce del mismo. “Ese country viola leyes provinciales y nacionales y ordenanzas municipales. A pesar de ello, la Dirección de Medio Ambiente de Tucumán, en complicidad con autoridades del municipio, ha aprobado la instalación del Country Ayres de Tafí, el cual ya ha producido gran deforestación, movimiento de suelos, alteración de cauces y ahora acaparamiento de agua, mientas que la mayoría de los pobladores no cuentan con un servicio adecuado en sus domicilios”, sostienen desde el grupo.

En una segunda visita, realizada a principios de mes, los ecologistas observaron los grandes desmontes en la zona, los basurales y la incursión de bicicletas y motocicletas de competición, que dañan el suelo y, sostienen, profundizan la fragilidad de esta zona de recarga acuífera. Pro Eco sostiene que “los enduristas ponen en riesgo las fuentes de agua y la conservación del Parque Sierra de San Javier de la Universidad Nacional de Tucumán. Desconocen el impacto negativo que su actividad deportiva provoca en los territorios”.

Los motociclistas fueron encontrados en El Nogalar, zona declarada de interés municipal para “la conservación y protección de los bienes naturales de toda la Sierra de San Javier por su función de proveedora de agua” - ordenanza municipal Nº 043/2013. Aun así, los grupos ingresan con sus motos al área protegida del parque. Esto se debe, en gran medida, a que no hay un guardaparque en las entradas para hacer valer la normativa.

“Venimos advirtiendo cómo la actividad de motos de enduro, junto a competencias de bicicletas y otras, se ha incrementado desde la firma del convenio para la creación del portal de acceso al Parque Sierra de San Javier entre el Municipio de Tafi Viejo y la UNT. Esto pone en riesgo la fuente y disponibilidad de agua, entre otros graves problemas, que impactan sobre los pobladores de una amplia zona de la ciudad”, explican desde la asociación civil.

El convenio entre ambos organismos, al que se hace referencia, fue firmado hace un año y establece un portal de acceso al parque Sierra de San Javier en la hostería municipal Atahualpa Yupanqui. Allí funcionaría una oficina encargada de planificar actividades de concientización y capacitación ambiental, acción que aún no se lleva a cabo.

Las nuevas denuncias administrativas están en marcha, tanto en la Universidad Nacional de Tucumán como en el municipio taficeño. Aun así el compromiso de proteger la naturaleza y cuidar las fuentes de agua es de todos. Por el presente y por las generaciones futuras.

Exequiel Reinoso

ereinoso@colectivolapalta.com.ar