Una carta de amor a la canción de autor

Fotografías: gentileza del equipo de prensa del festival.

Fotografías: gentileza del equipo de prensa del festival.

Apenas dos palabras, una pregunta: ¿quién soy?

Esa inquietud fue el origen de todo y hoy sigue siendo el motor. Una pregunta que nunca se resolverá, dice Soema Montenegro, pero está bien que así sea porque seguir indagando en sí misma es seguir encontrando voces, sonidos, colores, historias y hasta geografías que luego se transforman en música.

La compositora, intérprete e investigadora de Buenos Aires es una de las grandes presencias del festival Víctor Jara, un encuentro de cantautores locales, nacionales e internacionales que comenzará hoy y se extenderá hasta el sábado. El evento incluye recitales, talleres y charlas -organizados por los colectivos Canción en Movimiento y Verde Eucalipto- y es una carta de amor a la canción de autor: no solo se podrá disfrutar de la amplitud de estilos y temáticas de este género, sino que también habrá espacios para hablar del trabajo autogestivo e independiente, que la mayoría de los artistas participantes conoce muy bien. Todas las actividades son de entrada libre y gratuita (en los talleres habrá un sobre para colaborar con los talleristas).

Montenegro, por caso, admite que se le hace difícil definir su estilo. “Es ecléctico porque mi formación como cantante y compositora comenzó con la improvisación, con la performance escénica, más que con el concierto. Entonces esos rasgos siguen estando en mi música: la improvisación, el juego sonoro, los gestos, los ruidos… Creo que podría decir que (lo que hago) es canción y que las composiciones están trazadas por el gesto y la sonoridad latinoamericana: algo así como canción contemporánea latinoamericana”.

 

¿La canción de autor está necesariamente ligada al compromiso social? ¿Y a la gestión independiente?

El compromiso social es algo independiente de la canción de autor. Es una visión y una postura que cada uno puede tener respecto de la música y de lo que esta representa. De todos modos, creo que la música y el arte contienen mucha información y que eso va generando conciencia e interpelando a quienes escuchan, entonces tiene una función súper importante. En mi caso, el contenido está igualmente atravesado porque yo me siento atravesada por lo que sucede tanto en el país como en Latinoamérica.

Tampoco creo que ser cantautor esté ligado a ser independiente, pero sí pienso que todos los músicos y compositores nos merecemos trabajar bien y dedicarnos a nuestra tarea: componer, hacer música, hacer conciertos, investigar. Si alguien se ocupa de la producción está buenísimo porque uno puede desligarse de eso y a la vez comprometerse con mayor profundidad con su trabajo.

 

¿Qué simboliza para vos participar de un festival que lleva el nombre de Víctor Jara?

Comencé a escuchar su música cuando viajé a Chile en 2012 y me encontré allí con Juga y otras artistas que me fueron compartiendo la obra de Víctor Jara y contándome su historia. Creo que está muy bien puesto el nombre: hay compositores y compositoras latinoamericanas que han dejado un legado desde la música y su compromiso social y político. Me siento muy honrada por que me hayan invitado y que sientan que la música que hago puede participar de un evento con estas ideas, en este tiempo en el que la humanidad necesita refrescar determinados espacios y conciencias. Es muy justo este festival.

 

¿Cómo comenzaste a interesarte por por el canto ancestral?

Siempre estuve interesada en el canto ancestral porque entiendo la ancestralidad como el sonido que hemos mamado desde la panza de la mamá, desde las voces de la abuela, del abuelo, de los vecinos.

Yo comencé a tener noción del canto a los 11 años. En ese momento era una búsqueda que hacía desde la niñez, el juego, la inocencia; desde muchos lugares que hacían a ese proceso fresco y maravilloso. Luego fui consciente de que estaba buscando una voz profunda, a la que podía nombrar como voz ancestral. Con el trabajo, el tiempo y sobre todo la investigación me di cuenta de que las voces que son parte de mi canto son también las voces de mis abuelos, de mis ancestros, y eso me llevó a investigar sobre mis raíces guaraníes, sobre lo que ha quedado oculto por la historia, lo que fuimos viviendo desde la conquista.

Es un proceso que tiene que ver con la búsqueda de mis raíces, con la conciencia de dónde vengo, quién soy, como una pregunta que es infinita porque no se puede responder. La pregunta genera un camino que se va trazando, pero nunca se resuelve, y eso hace que la voz siempre esté nueva y sea cada vez más profunda.

 

Hablás de la colonización de la voz latinoamericana, ¿qué significa? ¿Habría que descolonizarla?

Creo que nunca hemos dejado de ser colonia y eso se nota en los procesos políticos, económicos y sociales que se suceden tanto en Argentina como en Latinoamérica. Y como la voz es parte absoluta de quienes somos -porque es parte de la personalidad, de nuestro cuerpo, de nuestra geografía y paisajes- vive estos procesos, no está dividida. Creo que sí es necesario descolonizarla, es decir, poder reconocer las voces del mundo y las voces interiores, profundas, que necesitan ser expresadas, develadas, porque eso nos hace más poderosos. Es como habitar nuestro cuerpo.

 

¿Qué impacto tuvo la popularización de las reivindicaciones feministas en la mejora de oportunidades para las cantautoras?

Por supuesto que toca a nuestro trabajo, y no sólo de las músicas, sino de las mujeres porque interpela una manera de hacer y de ver la realidad, sobre todo del mundo del trabajo, de las oportunidades, de la igualdad. Todos esos espacios se van llenando de preguntas, de reflexiones, y por suerte hay un movimiento que acompaña y que hace posible cambios como la Ley del Cupo, muy importante porque es un espacio ganado para nosotras, para la visibilización de nuestro trabajo.

 

En vivo y en el celular

La segunda edición del festival Víctor Jara arranca hoy a las 11 con el taller “Composición de canciones”, a cargo de Inés Errandonea (Uruguay) y Rafa Doorish (Buenos Aires), en el foyer del teatro San Martín (avenida Sarmiento al 600).

Seguirá a las 15 con la charla “Igualdad de género en el ámbito musical”, en el Museo Folklórico Provincial (24 de Septiembre 565). Está coordinada por la tucumana Nancy Pedro, y cuenta con la presencia de Paula Rivera (vicepresidenta del INAMU) y de Cecilia Nazar y Carolina Haik, de la Asociación de Música de Mujeres.

Desde las 21, en la Casa de la Cultura de Tafí Viejo, cantarán Nicole Bunout (Chile), Errandonea, Doorish y los tucumanos Martín García y Ale Kaplan.

Para ver el día a día del festival entrá a sus redes: así están en Facebook y así en Instagram.

Además los organizadores hicieron una playlist con todos los artistas que participan: