Espadas, escudos y compromiso social: el particular universo del combate medieval tucumano
/Foto: Gentileza LEón de Ébano
“¿Te gusta la armadura? Probate, queda bonito en la pelea ¿Te gustó la batalla? Te espero el lunes”. Con esa sutileza rústica e implacable, casi como un bautismo forzoso con mucha adrenalina, se fue moldeando León de Ébano. Lo que nació en el patio de la casa de su creador Leonardo Bargas, entre muñecos de madera, cubiertas de autos y pesas de cemento, hoy se consolida como una de las propuestas autogestivas y culturales más singulares de la provincia.
León de Ébano surgió con un objetivo claro, ser un equipo deportivo y recreativo con fines benéficos. La aventura del equipo de combate medieval comenzó formalmente con una primera aparición en un torneo de artes marciales organizado por uno de los miembros fundadores y profesor de la disciplina. Desde entonces, el boca en boca convirtió los entrenamientos semanales en un espacio que reúne hoy 14 integrantes activos.
Lejos de ser una simple actuación de época, el combate medieval es un deporte de alto impacto y rigurosamente reglamentado. Se divide en categorías que van desde duelos uno contra uno con espada y escudo triangular, hasta el dinámico espada y broquel, un escudo pequeño, y las imponentes espadas a dos manos donde el estado físico y la técnica son imprescindibles. En las ligas oficiales, los llamados Marshalls, árbitros vestidos con sus inconfundibles trajes de color amarillo y negro, controlan con balanzas y reglas que cada arma esté debidamente homologada y sin filo ni punta para garantizar la seguridad de los peleadores.
Pero el universo de León de Ébano no se agota en los golpes de metal. El equipo funciona de manera horizontal y cooperativa, dividiendo tareas como la confección artesanal de armas, la investigación histórica, la forja de armaduras a medida y la creación de escudos heráldicos propios. Además, cuentan con el reconocimiento oficial de una orden internacional, sumando a sus filas al Prior de la Orden del Temple en Argentina, lo que les abrió un canal directo de validación en Europa.
El grupo lleva adelante charlas educativas históricas en escuelas sobre la vida en la Edad Media, montan obras de teatro temáticas de autoría propia en el interior tucumano y publican en su Instagram cómics basados en anécdotas reales que ocurren en cada muestra.
Todos los años, en septiembre, se realiza su evento principal, la Expo Medieval Fantástica "Temporada de Dragones". Durante un fin de semana entero, y en articulación con municipios locales que les ceden espacios públicos, arman ferias con desfiles de armaduras, combates en jaula, stands de artesanías y espacios de softcombat para que el público general se anime a probar los combates. La entrada es libre y gratuita, el único requisito implícito es colaborar con la colecta que el equipo gestiona para destinar alimentos, y donaciones a comedores y hospitales infantiles de la provincia. Una muestra de que, a veces, las armaduras más imponentes se llevan para ayudar a quienes más lo necesitan.
