Perspectiva de género en el Poder Judicial

 Fotografía de Javier Sadir | Colectivo La Palta

Fotografía de Javier Sadir | Colectivo La Palta

Históricamente todos los espacios de poder han sido reservados para los hombres y, por supuesto, las decisiones que desde esos espacios se han tomado, y se toman, están signadas por la mirada masculina. Mirada que ineludiblemente responde a una estructura social en la que ha prevalecido siempre una concepción machista. El Poder Judicial no es la excepción y es por eso que en el marco del Plan de Capacitación Permanente de la Oficina de la Mujer, basada en el Protocolo de Trabajo de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, se dictan talleres que tienen como objetivo la incorporación de la perspectiva de género en los órganos encargados de administrar justicia.

Julia Vitar, abogada querellante en casos de delitos de lesa humanidad y comprometida con la reivindicación de los derechos de la mujer, sostiene que incorporar esta mirada es importante en dos sentidos. Por un lado desde el servicio de justicia que presta el Poder Judicial a los ciudadanos y, por el otro, por una mayor inclusión no solo de mujeres, sino de toda la diversidad existente en lo que a género se refiere.

Con respecto al primer punto, Vitar sostiene que “el hecho que se introduzca la perspectiva de género en el análisis de los temas que se llevan a debate en el Poder Judicial, permite la sensibilización de los agentes judiciales sobre la cuestión de violencia sexual. Permite, además, tener un conocimiento de este tema, saber de qué manera se tiene que tratar este tipo de problemática, saber de qué manera se tienen que tratar a las personas que denuncian, a qué tipo de situaciones estas personas no tienen que ser expuestas”. Pero también hace extensiva las ventajas de estos avances a otro tipo de casos, por ejemplo los de familia donde se decide sobre la tenencia de los niños, niñas y adolescentes, la cuota de alimentos o la violencia contra las mujeres. En definitiva, según expresa la abogada, lo que se va a conseguir es una mayor equidad.

En lo que se refiere a la inclusión de mujeres en los ámbitos de poder, Julia Vitar rescata que a partir de la reforma de la Corte Suprema de Justicia, el Estado argentino ha tenido en cuenta pautas de género. Algo que también se observa desde la modificación del sistema de la elección de los jueces, donde “se introdujo algunas mínimas pautas de género que son las que permiten que hoy tengamos dos juezas mujeres en nuestro Tribunal Supremo de Justicia, algo que no tenía precedentes”. Sin embargo la doctora Vitar reclama una ampliación de la perspectiva de género en dos sentidos. Uno de esos sentidos sería que se extienda a todas las estructuras gubernamentales para que cada vez sean más los espacios de conducción que puedan ser ocupados por mujeres. Y el otro sentido, expresado de alguna manera con anterioridad, es el de no reducir las perspectivas de género al femenino, sino tener presentes toda la diversidad que la ley reconoce. “Que el poder judicial esté integrado por un variopinto espacio de género que dé otras perspectivas a la hora de tomar esas decisiones”, concluye Julia.

Desde el Poder Judicial a nivel nacional se viene trabajando para la incorporación de la perspectiva de género, las capacitaciones que se brindan son una de las herramientas. En lo que respecta a la provincia de Tucumán el proceso se encuentra mucho más ralentizado. Será momento de que desde adentro de la Justicia tucumana se tome la decisión de estar a la altura de los cambios y avances en materia de inclusión y ampliación de derechos.

Gabriela Cruz

gcruz@colectivolapalta.com.ar