10 años de éxitos y fracasos

Etin Manca
Etin Manca

“Una década ganada y una década perdida”, aunque parezca contradictorio así define Héctor “Etin” Manca sus últimos años. Perdida, porque su nueva vida, aquella que nació con su transplante, le dejó una sombra que lo acompaña desde entonces. Una sombra que se materializa en una suma de dinero, que una institución no quiere pagar. En 2003, luego de estar varios días en lista de espera, Héctor recibió un trasplante de hígado en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Desde entonces su vida cambió por completo, nació un ciclista y nació una deuda, de 144 mil pesos, producto de su operación y que su obra social, Subsidio de Salud, debía pagar. Hoy, a 10 años de aquel momento, "Etín” continúa su vida sobre dos ruedas: el ciclismo y la concientización sobre la donación de órganos. Pero también sigue ahí aquella deuda de su operación.

Según la Ley Nacional de Trasplantados, la obra social del paciente debe cubrir el 100% de la operación y la medicación inmunosupresora. En caso que el paciente no tenga un servicio de salud privado, el Estado es el encargado de cubrir la totalidad de los gastos. En el caso de “Etin” esto no sucedió, por lo que él tuvo que recurrir a un oficio judicial, para que su obra social le provea los remedios y se haga cargo de la cobertura de la operación, como la ley lo indica.

Luego de presentar un amparo, la justicia Tucumana dictaminó una solución parcial, es decir, estableció que la obra social solo proveería los medicamentos necesarios, pero el problema de la deuda no fue resuelto hasta el día de hoy. “Un amparo no puede demorar 10 años, precisamente, un amparo es para que se resuelva de manera urgente (…) a mí en el año 2003 me hubiese convenido no tener obra social, porque tal vez no me operarán en el hospital Italiano, pero el superior gobierno de la provincia de Tucumán se hubiese hecho cargo de todos lo gastos. Yo he quedado cautivo teniendo una cobertura médica que, legalmente, dice no ser obra social sino un seguro de salud”, explicó “Etin”.

Ante la justicia, el Subsidio de Salud alega ser un Seguro de Salud, por lo que no está obligado adherirse al Programa Medico Obligatorio (PMO). Ante esta situación, Héctor recorre desde hace 10 años las distintas administraciones del Estado, solicitando ayuda e intervención en la causa ya que como Subsidio de Salud no se hace cargo de la deuda, el dinero es descontado mensualmente de quien fuera, solidariamente, su garante.

“Las gestiones hasta hoy son un fracaso. He hablado con la contadora del Subsidio buscando una quita o un pago voluntario, porque quiero sacarme este problema de encima ya que estoy comprometiendo a la persona que es mi garante. Si a mí me pasa algo, no quiero arrastrar a esta persona. He presentado notas en Presidencia y en el Misterio Nacional de Salud solicitando un subsidio. De presidencia el pedido fue remitido al Ministerio de Salud, donde se juntaron ambos expedientes, y fueron despachados al Ministerio de Desarrollo Social. Allí, curiosamente, se perdió el expediente”, sostuvo Héctor.

Tranquilidad, es lo único que pide “Etin”. En sus palabras, su salud, al igual que la de todos los trasplantados, es muy volátil por lo que su preocupación aumenta cada día. Su situación fue presentada en diversos estamentos y nadie parece darle una respuesta. Como en un partido de básquet, la pelota circula de mano en mano y “Etín” está en el centro, esperando que alguien la enceste en el aro, y le de una solución.

La década ganada de “Etin” Manca

Desde hace 10 años, la vida de “Etin” se mueve sobre dos ruedas, unidas a una bicicleta, la “trasplantada”, que le permitió llevar su mensaje “Donar Órganos es donar Vida. Vos podes ser donante” a lo largo de todo el país. En su última travesía, aquella en la que unió en bicicleta la Casa Histórica con el Cabildo de Buenos Aires, pudo recorrer casi toda la Argentina, visitando escuelas, pueblos y ciudades.

Como marca del éxito y convicción, Héctor recibió muchísimos reconocimientos a lo largo de los años, cada uno de ellos, dedicado a alguien que lo acompañó en sus campañas de concientización sobre la importancia de donar órganos. Pero sobre todo, cada uno de los reconocimientos y trofeos en ciclismo están dedicados a las más de 7.000 personas que están en lista de espera, tal como él lo estuvo años atrás. Y para quien le permitió a “Etin” comenzar una nueva vida: su donante.

Como broche de oro a su trabajo, Héctor será el primer ciclista tucumano, que representará a la provincia en el Mundial de Trasplantados - Sudáfrica 2013, que se desarrollará del 28 de julio al 4 de agosto. La elección para representar a la provincia no es casualidad, sino que forma parte de un gran reconocimiento de la Asociación de Deportistas Transplantados de Argentina, por las grandes campañas de concientización que desarrolló en promoción a la donación de órganos.

Actualmente “Etin” ve en el mundial la posibilidad de compartir su mensaje. “Las expectativas mías son enriquecerme desde el punto de vista social y mostrar que se puede después de un trasplante. Físicamente estoy preparado, pero eso ya escapa lo mío. No tengo bicicleta de competición, así que alquilaré una”, sostuvo.

Junto a Héctor viajarán 50 trasplantados del país y, como siempre, su reconocida bandera en promoción de la donación. Aquel pedazo de tela que recorrió tantos lugares y logró, quizás, abrir el corazón de una persona para salvar una vida.

Exequiel Reinoso

ereinoso@colectivolapalta.com.ar