Camila Plaate: una trayectoria artística formada en lo colectivo
/Camila Plaate - Foto: Marianela Jerez | la palta
“La música y la actuación son grandes herramientas y motores de sentido. Me permitieron poner la lupa en la realidad y observar un cotidiano que tiene cosas hermosas y cosas trágicas”, dice Camila Plaate cuando describe esos dos mundos que construye y de los que forma parte desde los 15 años. Camila es actriz, cantante, docente de teatro y mamá.
Camila dio sus primeros pasos en la actuación en el taller del actor y director Raúl Reyes. Allí no solo aprendió a actuar, sino también a plantear escenas de forma colectiva, pensar una historia y observar de manera crítica el trabajo propio y ajeno. En ese espacio, guarda también sus primeros recuerdos sobre un escenario, frente a otras personas. Tiempo después, fue becada y comenzó a trabajar con Raúl. Camila dice que esas clases de taller le contagiaron la pasión por la actuación.
A los 18 años continuó su camino con el actor y director Sergio “Negro” Prina y la actriz y directora María José Medina, donde profundizó la autoexploración a través del teatro. “Eso me brindó muchas herramientas para poder sostenerme en la escena por mí misma”, cuenta. La primera obra con la que comenzó a realizar funciones fue Que pase algo, dirigida por el Negro Prina y ganadora de la 33ª edición de la Fiesta Provincial del Teatro Tucumán, en 2017. Esa experiencia, cuenta Camila, tuvo un fuerte significado en su vida, ya que implicó mucha creatividad y un importante trabajo colectivo y le valió, además, una mención por mejor actuación. Además, a partir de ese trabajo consiguió el papel para actuar en la película El Motoarrebatador.
Para Camila, la actuación se trata de un trabajo de conocimiento recíproco, entrega y confianza en otres; hace de ella una forma de militancia. Sin embargo, ese camino también implica desafíos. “Es todo un trabajo sostenerlo, hacerlo y cuidarlo. Darle tu voz, tu cuerpo, tu mirada. Por suerte,siempre he tenido personas con las que he podido hacer grupos, con las que he podido sentarme a pensar no solamente un lenguaje artístico, sino también la forma de hacer de esto algo laboral sólido. O lo más sólido posible dentro de lo independiente”, reflexiona, y agrega que nunca pudo ingresar al Teatro Estable de la Provincia debido a los limitados cupos. En la actualidad, la artista comparte sus conocimientos con otres a través de clases de teatro en espacios independientes.
Belén, una película necesaria
Camila Plaate - Foto: Marianela Jerez | la palta
Cuando Camila habla sobre arte, lo menciona como una herramienta social que visibiliza lo incómodo y ayuda a comprender la sociedad. Eso es lo que sucede con la película Belén, dirigida por Dolores Fonzi y basada en el libro de Ana Correa, Todas somos Belén, que hoy recorre todo el mundo. “Es una película que ha movilizado socialmente, ha vuelto a traer a la memoria la lucha, todo lo que hemos pasado. Una película que viene a fortalecer un mensaje y los acuerdos con los que hemos salido a pelear, y no puede haber caído en un mejor momento”, afirma.
El film cuenta la historia de la joven tucumana de 27 años criminalizada tras una emergencia obstétrica en el hospital Avellaneda, en 2016. Se trató de un caso histórico que tuvo su impacto en el camino de la lucha por la legalización del aborto en el país. La película llegó a los cines en septiembre del año pasado, ganó el Martín Fierro a mejor película y guión, fue preseleccionada en los Oscar y nominada a los premios Goya.
Camila interpreta a Belén. El camino hacia ese papel empezó con un casting en la Sociedad Francesa. Tiempo después la llamaron para que viajara a Buenos Aires, donde le anunciaron que había sido seleccionada. “Ha sido loquísimo porque es una historia real y te conmueve de verdad. Te identificás de otra manera porque es una historia de Tucumán siendo tucumana, siendo madre, habiendo pasado por situaciones muy parecidas. Entonces el trabajo fue muy fuerte emocionalmente”, cuenta la actriz y agrega: “Fue buscar un equilibrio entre eso que era muy frágil, vulnerable, sobre la experiencia de Belén y toda su fortaleza, coraje y nobleza”.
Por su actuación, la artista tucumana ganó la Concha de Plata en el festival de San Sebastián. También fue distinguida en los Martín Fierro como actriz revelación.
“La peli trae a la conciencia que el feminismo nunca fue una moda. No ha sido una cosa de un día para el otro y que nos hemos olvidado”, afirma Camila. Aunque no formó parte de una agrupación feminista, su vida estuvo atravesada por el feminismo: en su madre, sus hermanas, sus amigas y su doula. “Me considero feminista porque es un lugar donde yo pude ser más feliz y libre. Me dio herramientas y posibilidades de conocimiento y conciencia. Fue saber que las cosas no estaban tan normales como las habían planteado. Entonces eso siempre es un poder, un empoderamiento sobre la carrera, sobre la maternidad, sobre tu cuerpo”, reflexiona.
El camino por la música
Camila Plaate - Foto: Marianela Jerez | la palta
En la casa de Camila la música siempre estuvo presente: su familia, desde su abuelo hasta sus hermanes, todes tienen un vínculo con ella. En su hogar creció escuchando todos los géneros musicales posibles. Sin embargo, fue a partir de la autoficción aprendida en el teatro que comenzó a buscar su propio sonido y estilo. “La actuación alimenta la música, y la música alimenta la ficción. Entre ellas se favorecen”, dice la artista.
Camila piensa la música no solo desde lo técnico, sino también desde lo creativo. Para ella se trata de una exploración constante. “En el armado y en el hacer no estoy pensando mucho si a la gente le va a gustar o no, porque te quedás limitada. Me preocupo más en saber si eso a mí me gusta y qué es lo que significa. Esa creo que es la única manera de poder transmitir lo que estás queriendo decir”, afirma.
Así conoció a Félix Llomplat con quien formó La Llorona y su Jardín de Dragones. Lo que comenzó como un dúo tocando en bares, se convirtió en una banda integrada también por Juan Elsinger, Negro Burgo, Julio D ́zavalia y Emiliano Vega. “Mezclarnos con otros músicos también fue generar un código y un lenguaje donde podamos entendernos. Llevó un tiempo armar esa banda, armar esas canciones y que se entienda cuál era el lugar por el que estábamos yendo”, cuenta.
En cada presentación de La Llorona, el escenario se llena de arte, improvisación y sonidos multifacéticos en los que se sumergen y hacen sumergir a su público. En octubre de 2025 presentaron su primer álbum llamado Glu Glu. Un material discográfico que implicó un largo proceso para convertir el sueño de un sonido en realidad.
La trayectoria de Camila por la música, la actuación y la docencia estuvieron marcadas por la curiosidad, la autogestión y el trabajo colectivo. Ese camino continúa. Al mirar hacia atrás, Camila recuerda a la chica de 15 años que comenzó en un taller de actuación. La recuerda y le agradece por su fortaleza, por animarse a luchar y por hacer siempre las cosas con el corazón.
