¿Qué pasa en Venezuela luego de la intervención de EE.UU?
/Fotografía: Isaac Fontana/EPA
Venezuela atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. El 3 de enero, durante una operación militar ordenada por Donald Trump, se llevó adelante el traslado forzado a Estados Unidos de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. El hecho marcó un quiebre histórico en el entramado político de Venezuela y abrió un debate global en torno a las soberanías y la legalidad de este tipo de intervenciones del país norteamericano en América Latina, lo que generó un reordenamiento de los intereses económicos en torno al petróleo venezolano.
Durante una conferencia de prensa del 3 de enero, Trump aseguró que Estados Unidos “está a cargo de la transición” y no descartó nuevas medidas si el gobierno interino no cumple con sus exigencias políticas y económicas.
El presidente venezolano y su esposa enfrentan cargos federales por narcotráfico y asociación criminal. Ambos se presentaron este lunes ante un tribunal federal en Nueva York y se declararon no culpables. Maduro denunció haber sido secuestrado y afirmó seguir siendo el presidente legítimo de Venezuela.
En paralelo, el Tribunal Supremo de Justicia y altos mandos del Estado venezolano anunciaron la asunción de Delcy Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta, como presidenta interina, argumentando la ausencia forzada del mandatario. La designación fue presentada en la Asamblea Nacional como una medida de continuidad institucional.
En cuanto al panorama interno, Venezuela atraviesa una fuerte incertidumbre política, con un gobierno interino que busca legitimarse mientras la oposición reclama elecciones libres y sectores populares enfrentan un contexto de tensión social y militar.
La oposición
En este nuevo escenario, la dirigente opositora María Corina Machado rechazó la legitimidad del gobierno de Delcy Rodríguez, anunció su intención de regresar a Venezuela y reclamó un nuevo orden político bajo tutela internacional.
En declaraciones recientes, Machado, Premio Nobel de la Paz 2025, explicitó públicamente su cercanía política con Donald Trump al calificar el traslado forzado de Maduro como un “acto necesario para liberar a Venezuela”. Incluso afirmó que estaría dispuesta a entregarle el premio al presidente estadounidense, quien busca este reconocimiento desde hace tiempo. Por su parte, Trump, en relación a Machado opinó que “sería muy difícil para ella ser la líder. No tiene el apoyo ni el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto”.
El petróleo y la reacción internacional
Donald Trump difundió en la red social X un nuevo esquema de control petrolero sobre los recursos venezolanos, según el cual Venezuela exportará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, en una operación valuada en aproximadamente 2 mil millones de dólares. El petróleo será comercializado bajo supervisión estadounidense, lo que implica un giro estratégico en el destino de los recursos energéticos venezolanos, históricamente orientados a China y otros mercados.
Los gobiernos de América Latina reaccionaron de manera dispar: Argentina, Paraguay, Bolivia, Ecuador, El Salvador y Panamá se pronunciaron a favor de la medida tomada por Estados Unidos. En cambio Brasil, Chile, México, Cuba, Colombia y Uruguay rechazaron la intervención militar.
Rusia, China y España condenaron la captura y cuestionaron la legalidad de la operación, mientras que desde la ONU se expresó preocupación por la estabilidad regional y el respeto al derecho internacional.
Venezuela entra así en una etapa marcada por la reconfiguración del poder interno y una creciente influencia directa de Estados Unidos sobre sus recursos estratégicos y la administración externa del petróleo que redefine el tablero geopolítico y el futuro del país.

