Cincuenta años de orgullo y el primer ciclo de cine desobediente

Fotografías:  Elena Nicolay .

Fotografías: Elena Nicolay.

“¿Cómo nos muestra el cine?¿Cómo nos mostramos cuando hablamos de nosotres en nuestras producciones audiovisuales del noroeste?¿Qué contradicciones tenemos?”. Estas son algunas de las preguntas que desde la organización del Ciclo de Cine Desobediente Mostrans plantearon para el primer conversatorio que se realizó en el marco de esta actividad. Mostrans, que empezó ayer martes 25 y se extiende hasta el viernes 28 en la Sala Hynnes O’Connor, propone cuatro jornadas en las que se proyectan diferentes producciones audiovisuales seguidas de un espacio de charla y debate entre el público, audiovisualistas y militantes acerca de las temáticas LGBT+. “Pensamos los conversatorios planteándonos qué necesitamos cuestionarnos”, dice Giselle Robledo, integrante de la agrupación Las Tucumanesas que, junto a 100% Diversidad y Derechos Humanos y la productora Manija - Comunicación Disidente-, organizan este primer Ciclo de Cine Desobediente. 

Este primer conversatorio tuvo como título “Realidades disidentes del NOA: imágenes de la comunidad LGBTIQ en las producciones audiovisuales” y fue precedido por la proyección de los cortometrajes: Eva, Santa, Recuerdo de mis 15, En el mismo equipo y Los Pájaros. Todos ellos de producción regional. “Se generó un debate muy enriquecedor porque nos permitió pensar cómo nos vemos como identidades disidentes en el cine y cómo las relatamos nosotres cuando somos quienes realizamos las producciones”, dice Nazarena Vercellone, integrante de Manija y productora de Eva. “Si bien algunos de estos cortos ya fueron expuestos en la sala Hynnes O’Connor, nunca se los puso en diálogo unos con otros” - comenta Vercellone - “son todos cortos muy distintos, que hablan de diversas identidades y lo enriquecedor fue debatir sobre todas esas miradas diferentes”.

La propuesta de este ciclo de cine nace de la inquietud de disputar también espacios institucionales donde se pueda pensar colectivamente las necesidades de la comunidad LGBTI+, reflexionar sobre las contradicciones a las que se enfrentan como profesionales y militantes y seguir poniendo el cuerpo en la lucha por los derechos desde estos lugares. “Creo que es indispensable y urgente este tipo de eventos”, sostiene Nazarena, que junto a sus compañeras se puso al hombro un proyecto ambicioso por su profundidad y extensión. 

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La fecha elegida no es casual. El 28 de junio se cumplen 50 años de la revuelta de Stonewall en la ciudad de Nueva York, hecho que dio impulso al movimiento por los derechos humanos de la comunidad LGBTI+. “Nos pareció importante no solo visibilizar esa lucha sino recordar lo que sucedió, hacer memoria, volver a la historia, volver a las luchas pasadas y, pensar que si bien tenemos derechos que ya son reconocidos, no significa que las opresiones no existen”, dice Giselle Robledo. “Decir que existimos, que seguimos en lucha y en resistencia y poder construir en estos conversatorios propuestas para pensarnos desde otro lugar”, agrega Robledo que además pertenece al Centro Educativo de Puertas Abiertas - Cetrans. 

Cada una de las cuatro jornadas de este ciclo está pensada sobre una temática diferente. Así es cómo hoy, martes 27, a las 17, se proyectará el largometraje Marilyn, del director Martín Rodríguez Redondo, seguido del conversatorio titulado “Orgullo y lucha: vivencia y trayectorias de la comunidad trans en contextos adversos”. El miércoles a la misma hora, tras la proyección de Mocha, de Francisco Quiñones Cuartas y con la participación del director del documental y de representantes del bachillerato popular trans Mocha Celis, tendrá lugar el conversatorio “Proyectos socioeducativos trans: avances y desafíos en el acceso a la educación”. Finalmente, el 28 de junio también a las 17, podrá verse Las Hijas del Fuego, la obra de Albertina Carri y se cerrará con el conversatorio “Identidades y deseo: hacia la desconstrucción de la heteronorma”.

“¿Qué nos pasa en el cine que estamos reproduciendo nuestras imágenes desde una óptica totalmente heteronormada, cis genérica?, y cuando el cine nos muestra disidentes, ¿cómo nos muestra?”, se pregunta Giselle Robledo al tiempo que invita a sumarse y participar de esta propuesta autogestiva con entrada libre y gratuita donde no solo se puede ver cine, sino también reflexionar y seguir construyendo.