"La tranquera sigue y seguirá hasta que Austin se vaya"

  Imagen de dan / FreeDigitalPhotos.net

Imagen de dan / FreeDigitalPhotos.net

Una planta de producción de nitrato de amonio, un gobierno que tiene lazos cercanos con la empresa y un pueblo que resiste la instalación porque, a pesar de la falta de trabajo que hay en la comunidad, apuesta a un ambiente sano y un mejor futuro para sus hijos.

Nitratos Austin SA es la empresa que quiere instalarse en la localidad de El Galpón, en Salta, para producir nitrato de amonio. Esta sal, formada por iones de nitrato y amonio, es utilizada como fertilizante y para la producción de armas y explosivos. La instalación de la planta, entre otras cosas, no cumple con la intervención prevista por la ley 20.429, de Armas y Explosivos y por la ley 12.709 de Fabricaciones Militares y sus normas complementarias, cuestión que resulta fundamental ya que el 85% de su producción serán explosivos.

Un grupo de vecinos autoconvocados hace meses resiste la instalación de la planta. “La situación laboral aquí es pésima. Hace falta trabajo, y mucho, pero no con este tipo de emprendimientos”, se queja Carmen, una de las vecinas autoconvocadas.

Muchas son las falencias que presenta la empresa. La Comisión de derecho ambiental del Colegio de Abogados y Procuradores de Salta investigó, a pedido de los vecinos, las circunstancias que rodean la puesta en marcha de Nitratos Austin SA. Los siguientes son los puntos que se consideran más importantes del informe emitido:

  • No existe, legalmente, certificado de aptitud ambiental, por diversos motivos. No emana de autoridad competente; no reúne las características legales y técnicas exigidas por la Ley provincial 7070, de Protección del Medio Ambiente; la empresa reconoce en distintos puntos del expediente no contar con la información necesaria para el desarrollo del Estudio de Impacto Ambiental y Social; la audiencia pública que se hizo no es válida, la misma fracasó porque generó el rechazo de la población y las autoridades municipales; no cumple con las autorizaciones previas que deben emitir otros organismos administrativos, como la Secretaría de Recursos Hídricos.
  • En la audiencia pública realizada, la empresa informa que va a consumir 28 litros de agua por segundo; en el documento presentado como Estudio de Impacto Ambiental y Social informa que va a consumir 40 litros de agua por segundo; y en el pedido de concesión de agua informa que va a consumir 60 litros por segundo. Con esto se devela que la empresa miente.
  • En el expediente se reconoce que generará emisiones contaminantes por encima de los parámetros legalmente establecidos y no precisa dónde se destinarán los residuos generados por el proceso.
  • La propia empresa señala que las maquinarias con las que realizarán el proceso son usadas. Las mismas, según el expediente, tienen 50 años de existencia y no cuentan con la revisión técnica que certifique que se encuentran en condiciones óptimas para su reinstalación.
  • La comisión de Derecho Ambiental sugiere, además, que se debería revisar la concesión de gas otorgada con tarifas subsidiadas por Decreto Provincial, ya que el gas no será combustible del proceso productivo sino que se lo utilizará como materia prima.

De entre todas las circunstancias turbias que rodean la instalación de la planta llama mucho la atención el hecho de que el presidente de Nitratos Austin SA, Juan Ignacio Rigou, sea tío político del gobernador Urtubey. Tal vez esta vinculación explicaría el subsidio de gas que se pretende dar a la empresa y las ilegalidades sobre las que se asienta.

El jueves pasado 300 efectivos policiales llegaron al lugar donde los vecinos acampan con la intención de desalojarlos, “por suerte no hubo violencia, hubo diálogo y discusiones porque no nos poníamos de acuerdo”, cuenta Carmen, y remarca “nosotros seguiremos manifestándonos (...) la tranquera sigue y seguirá hasta que Austin se vaya.”

Marianella Triunfetti

mtriunfetti@colectivolapalta.com.ar