El cortometraje de Don Díaz

Fotografía cortesía de Bruno Cerimele.

Fotografía cortesía de Bruno Cerimele.

Si se buscaran ejemplos de vidas luchadoras, la de Don Díaz sería una de las primeras en aparecer. Este señor, que dice no recordar su edad, asistió a todas las audiencias de los juicios de lesa humanidad desde que iniciaron en Tucumán. Ante la desaparición de sus hijos y la persecución sufrida durante la última dictadura militar argentina, su lucha se sostiene en la sala. Comunista, obrero y gremialista, Don Díaz resiste los embates de la vida y trabaja con el destino en busca de la memoria, la verdad y la justicia. Ese viejito que le dice en la cara lo que siente a los militares imputados fue homenajeado por ANDHES (Abogados y Abogadas del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales) con un corto documental que reunió material de archivo en diálogo con la vida de Don Díaz. El audiovisual fue elaborado bajo la dirección de Ana Daneri y la producción de Matías Minahk y se presentó en el Espacio INCAA de Tucumán.

“Es un poco transformar el dolor en lucha y Don Díaz es el ejemplo de eso”, dice Ana Daneri, haciendo alusión a la vida de Díaz y de las madres y abuelas de Plaza de Mayo. Daneri cuenta que la idea inicial de este proyecto fue la de un spot en el que se invitase a los juicios, mostrando a Don Díaz como el asistente ideal. Filmarlo en las audiencias, exponer su asiento y acercarse a la vida íntima del anciano que llegaba con las fotos de sus hijos en una carpeta de cartón dieron motivos suficientes para que los realizadores se decidieran por hacer algo más grande. Así surgió el proyecto del cortometraje documental Don Díaz, 94 años de lucha. “Fue muy difícil porque fue autogestionado, a pulmón, con un equipo reducido de personas y poca infraestructura para realizarlo”, explica Ana.

Fotografía cortesía de Bruno Cerimele

Fotografía cortesía de Bruno Cerimele

El documental forma parte de un nuevo camino que se abre desde ANDHES en el plano comunicacional para elaborar piezas audiovisuales con fines pedagógicos. “Mostrar el material en escuelas y espacios de memoria es uno de nuestros objetivos”, explica Mariana Paterlini, representante de ANDHES. “En la sala de cine se vio la presencia de muchos jóvenes y gente nueva que se acerca a esta temática, eso me emociona”, comenta Daneri y expresa que la idea es difundir el material y mostrarlo a toda la gente que quiera verlo. En ese sentido ANDHES ya planea su nuevo proyecto audiovisual donde intentarán mostrar la complicidad empresarial en la dictadura “pero pensando en dispositivos interactivos y comunicacionales que puedan servir para difundir el tema. Para esto hemos hecho una investigación académica importante que va a servir de sustrato para litigar en un futuro cercano”, explica la directora.

La emoción afloró en el público que asistió a la función. Con las fotografías de las víctimas en los asientos, los espectadores se adentraron en un clima reflexivo que sintonizó con la historia de vida del protagonista. Don Díaz estuvo presente con su traje y su insignia comunista. Al finalizar la función, tomó la palabra para hablar de los países imperialistas como Estados Unidos que apoyaron la dictadura, contar una anécdota sobre sus detenciones y cómo fue testigo de la tortura y el asesinato de dos jóvenes egresados en mecánica que luego La Gaceta de Tucumán catalogó de terroristas. Además, contó de la propuesta que le hizo al Presidente del Tribunal: un jurado popular. “Este es mi nieto, el chiquito que aparece en la foto de mi hija desaparecida. Hoy tiene 41 años y sigue mi lucha”, cerró Don Díaz. Y es en este sentido que Anita expresa que “nosotros, los nietos y jóvenes que no nacimos en dictadura, pero que sufrimos el impacto, tenemos que apropiarnos de la lucha porque si no, no hay futuro”.