Jujuy en busca de Memoria, Verdad y Justicia

 

"La paradoja de la dictadura es que nunca se implementó una maquinaria tan impecable de terrorismo de Estado al mismo momento en el que se vaciaba el verdadero fundamento del Estado".

Ricardo Forster

Foto: Por Diodoro
Foto: Por Diodoro

Un proyecto continental. Eso fue el terrorismo de Estado. Las metodologías que se aplicaron en toda Latinoamérica fueron las mismas. El terror se sembró desde los cimientos. Pero la resistencia siempre estuvo ahí. Por eso en Argentina, después de más de 30 años de lucha, se pudo llevar al banquillo a cientos de genocidas responsables de las páginas más oscuras de la historia del país. En el 2013 se conoció la sentencia de 24 juicios por delitos de lesa humanidad.

Este año la reconstrucción de la memoria, la verdad y la justicia continúa en todo el territorio. En Jujuy se está llevando a cabo el segundo juicio por delitos cometidos en la dictadura. La Justicia investiga el asesinato de Dominga Álvarez de Scurta y las desapariciones de Osvaldo José Giribaldi, María Alicia del Valle Ranzoni, Juana Francisca Torres Cabrera, Pedro Eduardo Torres Cabrera, Jaime Lara y Jorge Turk Llapur.

Las víctimas fueron entregadas en la cárcel de barrio Gorriti al ex comisario Ernesto Jaig, personaje siniestro y máximo verdugo de Jujuy, ya fallecido; y al suboficial del Ejército César Darío Díaz. Las víctimas permanecen desaparecidas con excepción de Dominga Álvarez de Scurta, cuyo cuerpo fue enterrado como NN en el cementerio de Yala, localidad cercana a la capital jujeña, y recuperado por sus familiares.

Los imputados son Antonio Orlando Vargas, ex interventor de la cárcel de barrio Gorriti, quien fue condenado a 25 años de prisión en el primer juicio; el suboficial de Ejército César Darío Díaz; y los ex penitenciarios Herminio Zárate, Mario Marcelo Gutiérrez, Carlos Alberto Ortiz y Orlando Ricardo Ortiz.

Este juicio transita sus últimas audiencias. Resta la declaración de un testigo y la contestación de la defensa sobre el pedido de ampliación de la imputación de los acusados por parte del Ministerio Público Fiscal. Luego, el Tribunal Oral Federal resolverá el planteo y se conocerá fecha de los alegatos y la sentencia.

Un común denominador de los juicios en Jujuy es la complicidad de grandes empresas como lo son el Ingenio Ledesma, de Carlos Blaquier, y la Mina El Aguilar. De esto dan cuenta muchos de los testimonios que se escuchan en la sala. Las listas de las personas secuestradas con membretes de estas empresas eran comunes, como lo eran también las camionetas pertenecientes a las firmas que se utilizaban para trasladar a los detenidos. Una vez más, las pruebas y los testimonios demuestran que la dictadura contó con el apoyo de poderes económicos, civiles y religiosos.

Marianella Triunfetti

mtriunfetti@colectivolapalta.com.ar