Juan, ¿como si nada hubiera sucedido?

Foto: Por Diodoro
Foto: Por Diodoro

El título de esta nota, sin los signos de interrogación, corresponde a un documental de la década del 80, dirigido por Carlos Echeverría con textos de Osvaldo Bayer. La película es el resultado de una investigación documental que comenzó apenas recuperada la democracia. La misma hace un recorrido en busca de respuestas a la pregunta: ¿Qué pasó con Juan Herman?

Juan Herman es uno de los 30.000 detenidos-desaparecidos en la Argentina durante la última dictadura militar. La particularidad es que Juan es el único desaparecido de la ciudad de Bariloche. Tenía 22 años cuando lo detuvieron en su ciudad natal en julio de 1977, mientras estaba en casa de sus padres.

Según las investigaciones realizadas, Herman estuvo encerrado tres días en una dependencia del Ejército en Bariloche y después fue trasladado a Buenos Aires para terminar en el "Club Atlético", donde fue torturado y posteriormente desaparecido.

El documental muestra al periodista Esteban Buch entrevistando a los testigos de la detención-desaparición de Juan Herman, asimismo entrevista y deja en evidencia a los militares involucrados en el delito revelando contradicciones entre los relatos, complicidades y la indiferencia de una ciudad que eligió hacer como si nada hubiera sucedido.

El documental pudo ser mostrado en el año 1988 en Canal 10, el canal de la Universidad Nacional de Tucumán, gracias a las gestiones realizadas por consejeros estudiantiles y militantes universitarios. La televisación se realizó en el programa 'Biógrafo', conducido por Rogelio Parolo. Fue la primera exhibición masiva de la película. Las anteriores se habían realizado en ciclos de cine debate.

Cinco días después de que la película fuera televisada una bomba destruyó parte de la casa de Parolo, afortunadamente no hubo heridos. Fernando Korstanje, principal responsable de que la película se haya emitido en esa oportunidad, comentó que “el caso nunca se esclareció, pero hay algunas situaciones que pueden servir para hacer conjeturas. Nadie de los que habíamos visto la película antes cayó en la cuenta de que uno de los militares que queda en ridículo por sus propias declaraciones es el  Coronel Fernando Zárraga, Comandante de la V Brigada de Infantería con asiento en Tucumán desde abril de 1987. En la película piensa que no lo están grabando y dice ‘off the record’ que, para él, el caso de Herman fue ‘un robo’ de otra fuerza. La (Policía) Federal quizás. Y luego fanfarronea su impunidad diciendo ‘Por suerte yo no estoy en ninguna lista’”.

Hay que tener en cuenta que el panorama del Tucumán del 88 era desolador. El genocida Bussi ya se había cobrado su primera víctima en democracia (1) y era candidato a gobernador.

A 37 años de la desaparición de Juan detuvieron en el aeropuerto de Ezeiza, tras ser deportado de Estados Unidos, al represor Rodolfo Adolfo Giménez. El juzgado de Neuquén que investiga el caso fue quien pidió la captura del represor.

Esto es el resultado de años de lucha, de construcción de memoria, verdad y justicia. El resultado de un país que decidió no hacer más como si nada hubiera sucedido y que lleva, hoy, cientos de genocidas condenados.

Marianella Triunfetti

mtriunfetti@colectivolapalta.com.ar

(1) El 27 de agosto de 1987, Freddy Rojas, joven militante del Partido Comunista, marchaba por las calles de Tafí Viejo en repudio al acto que el entonces candidato a gobernador Bussi pensaba realizar. Primero, los custodios arrojaron baterías, que simulan el sonido de disparos. Después abrieron fuego. Freddy Rojas cayó herido y murió dos meses después.