10 años sin Marita

 Imagen: Javier Sadir | Colectivo La Palta

Imagen: Javier Sadir | Colectivo La Palta

Pasaron 10 años desde que secuestraron a María de los Angeles Verón, Marita. Ella fue víctima de una red de trata de personas. Cualquiera que escuche la historia de Marita puede imaginarse que es un guión sacado de una película de terror, pero no, es la realidad que una vez más supera la ficción. Estas redes actúan de manera sistemática y organizada a lo largo y ancho del planeta, secuestran a miles de niñas y mujeres para la explotación sexual a fuerza de golpes, drogas y violaciones. Cuando secuestraron a Marita tenía 23 años y una hija, Micaela. Susana Trimarco, su mamá, la busca incansablemente y gracias a su lucha es que hoy se está llevando a cabo el juicio que tiene como objetivo principal dar con su paradero, como así también condenar a los responsables del secuestro.

"Hoy es un día muy triste en mi vida, arrancaron un pedazo de mi alma y de mi corazón como es mi hija", decía Susana el día 3 de abril después de haber encabezado, junto a su nieta, la marcha por los 10 años del secuestro de su hija. "La queremos, la queremos con vida, así como la llevaron que la devuelvan".

Buscando a su hija, Susana encontró a muchas chicas que eran explotadas sexualmente en diferentes prostíbulos del país, pero ninguna era Marita. Policías y políticos corruptos impidieron que la encontrara. Cada vez que se debía allanar un prostíbulo los dueños eran avisados por la misma policía para que movieran a Marita.

Hoy muchos de los que fueron parte del martirio, tanto de Marita como de muchas otras chicas, están rindiendo cuentas a la Justicia. "Todos estos delincuentes que hoy están sentados ahí las hostigaban, las golpeaban, les agarraron a balazos las casas, me quemaron mi casa, me mandaban mensajes de texto de que me iban a matar, que se iban a llevar a Mica y yo no les tuve miedo, no les tengo miedo", declaró Susana.

Faltan muchos testigos que aún tienen que declarar en el juicio. Pasaron 10 años y Marita sigue sin aparecer. Su madre y su  hija esperan ansiosas el reencuentro. Mientras tanto Susana, Mica y toda la sociedad que las apoya en esta lucha siguen en pie de guerra para terminar con este flagelo que es la trata de personas.

Marianella Triunfetti

mtriunfetti@colectivolapalta.com.ar