María Medina, el juicio

 Fotografía de Bruno Cerimele

Fotografía de Bruno Cerimele

María Medina tenía 32 años cuando fue asesinada. El único imputado en la causa es Armando Martín, quien era su pareja. A más de dos años del asesinato, comenzó el juicio oral y público. En la primera semana de audiencias se escucharon los testimonios de 16 personas que fueron reconstruyendo lo que pasó con María. Su madre, Rut Tomatis, se sentó frente al tribunal y contó la historia que hace dos años lucha por contar.

En el primer día de audiencias declaró Mercedes Chávez, ex pareja de Martín durante seis años. Según su testimonio Martín mantenía una relación amorosa con ella al tiempo que salía con María Medina. Esto ocasionó en Chávez los celos que la llevaron, por ejemplo, a llamar con insistencia a la casa de Rut Tomatis contándole la situación y refiriéndose a María de manera ofensiva. Chávez contó que, si bien su relación con Martín era buena, en una ocasión se puso agresivo con ella. En esta oportunidad, Mercedes llamó a Rut, "le dije que la cuide a su hija porque a veces él tenía esos episodios. Ella no me creía".

El día 11 de abril de 2012, cuando María fue asesinada, Martín llamó a Mercedes. “Estaba muy agitado, no se le entendía lo que hablaba. Me dijo ‘ya está, la maté por amor a vos’”. Después de ese llamado, Mercedes llamó a Rut y a la madre de Martín, Antonia del Valle González, para contarles lo que estaba sucediendo. "Ninguna de las dos me creyó", contó Chávez.

La lucha de una madre

Rut Tomatis también declaró en la primera audiencia. La fortaleza que fue construyendo a lo largo de estos dos años de lucha para conseguir justicia por su única hija le permitió sentarse frente al tribunal y declarar. Su relato comenzó contando que María conoció a Martín porque preparaba en inglés a su sobrino. A mediados de noviembre de 2011 comenzaron a salir. "Él estaba muchas horas en casa. Interrogaba a mi hija sobre su vida, la de nuestra familia, sobre su vida pasada. Eso no me parecía normal".

Rut contó que Martín fue agresivo con su hija desde los primeros tiempos de la relación. "Primero, verbalmente. Después llegó golpeada en un ojo y una pierna", relató. María se fue a vivir con Martín en enero de 2012. A partir de ahí, abandonó todas sus responsabilidades. No asistía a su casa donde trabajaba con su madre en repostería, dejó de preparar alumnos y de hacer traducciones que tenía encargadas. "Estaba muy enojada con mi hija porque había abandonado todas sus responsabilidades en pos de esa relación", contó Rut.  "La última vez que vi a mi hija fue el 6 de abril. Me contó que Martín le estrelló el celular contra la pared".

A Rut le preocupaba la relación de María con Martín. Le recomendaron que fuera a la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) ubicada en Tribunales. "Me atendió la Dra. Palazzo, y me dijo que cuando mi hija toque fondo iba a reaccionar sola". Rut Tomatis buscó ayuda y no la encontró. María tocó fondo. ‘Todos me decían que la deje crecer. La dejé que la maten, la dejé que muera", dijo Rut quebrada por el dolor de sentir que no pudo hacer nada por su hija.

El 11 de abril de 2012, día en que María fue asesinada, Rut recibió dos llamados de Mercedes Chávez.. "Llamaba muy histérica y me decía que María estaba mal. Yo no le creí". Después del segundo llamado de Chávez, Rut decidió ir a la casa de Martín, en Corrientes al 3200. Llegó a esa dirección aproximadamente a las 16, encontró a Martín en el lugar y le preguntó por María. Martín le dijo que él se había ido a hacer unas compras y que cuando volvió María ya no estaba. Rut vio que salía mucho humo de la casa y entró a ver qué pasaba porque tenía un mal presentimiento. "La busqué por toda la casa. Entré a una habitación y vi algo como un montículo de telas que se estaba quemando. Había mucho humo". Al no encontrar a María dentro de la casa, Rut salió con la intención de salir a buscarla y ya estaba la policía en el lugar.

Quienes llegaron al lugar del crimen de María por un llamado que alertaba de un posible incendio fueron los agentes Miguel Arena y Fabián Nanio, de la comisaría séptima. Los agentes relataron que al principio Martín no los dejaba pasar y les decía que se había producido un cortocircuito en un grabador y eso había generado un incendio, pero ya estaba controlado. Los agentes lo vieron alterado e insistieron en pasar a corroborar que todo estaba bien. Cuando ingresaron les llamó la atención una mancha de sangre en una silla plástica. Entraron a la habitación de donde procedía el humo y se encontraron con el cuerpo carbonizado de María.  "Sí, yo la maté a esa hija de puta, porque me engaña y me miente. Se lo merece", dijo Martín según el testimonio de los agentes.

Los vecinos y la dueña de la casa

Desiderio Maciel y Mario Zenco fueron los vecinos que alertaron a la policía del posible incendio en el domicilio de Corrientes al 3200. Esta casa, perteneciente a la madre de Martín, se encontraba deshabitada. Los vecinos no tienen relación con la familia Martín, ya que esta familia se fue hace mucho tiempo del lugar. Los terrenos de Maciel y Zenco limitan con la casa. Cuando vieron que salía mucho humo fueron a ver qué pasaba. Maciel declaró que vio salir a la madre del imputado, Antonia González, y le preguntó qué es lo que sucedía. Esta le contestó que había habido un cortocircuito (era lo que le había manifestado su hijo) pero que ya estaba todo bien. Antonia se presentó en el lugar debido al llamado de alerta que recibió de Mercedes Chávez. "Fui de pasada a buscar a mis nietos a la escuela. Vi a mi hijo Armando muy mal. La casa estaba llena de humo. Le dije que se sentara y me esperara que yo ya volvía". Antonia salió del lugar a buscar a sus nietos, a quienes dejó en el trabajo de una de sus hijas, y volvió al domicilio porque había quedado muy preocupada por la situación.

"Abrimos una ventana y era impresionante el humo que salía", declaró Maciel. La policía llegó y actuó. Cuando Antonia volvió al domicilio ya habían llevado detenido a Martín.

Los peritos

En las audiencias se escucharon los testimonios de varios peritos que intervinieron en el caso. Uno de ellos fue Christian David Jaroszewski, bioquímico policial. El profesional refirió al tribunal que los resultados de los análisis que se le hicieron al imputado Martín el día 11 de abril de 2012 fueron negativos en drogas y fármacos, no así los análisis que se repitieron el día 13 donde se encontraron restos de benzodiacepinas, un fármaco que actúa como sedante y ansiolítico.

Declaró también el doctor Fernando Vázquez Carranza, perito médico policial retirado en 2009, quien hizo un análisis basado en el expediente forense. Vázquez Carranza explicó que, según el estudio forense, se encontró en María Medina restos de negro de humo en vías respiratorias. El testimonio del perito fue terminante: "Se puede arribar a la conclusión categórica que María estaba viva cuando la quemaron". En este punto, la estrategia de la defensa se dio de cara al querer probar que María fue quemada después de haber sido asesinada.

Todas las pruebas y los testimonios indican que María Medina fue una víctima de femicidio. Rut Tomatis, su madre, asiste a cada audiencia y como el primer día, pide justicia por su hija y por todas las Marías que mueren cada día. Las audiencias continuarán el día martes 3 de junio donde la justicia seguirá indagando para, por último, emitir una sentencia.

Marianella Triunfetti
mtriunfetti@colectivolapalta.com.ar