¿Qué pasó con Delicia?
/Foto: Escuela Alejandro Carbó
Delicia Mamani Mamani fue vista por última vez el pasado 21 de noviembre, cuando salió de su casa en Malagueño, provincia de Córdoba, con destino a la escuela en la que estudiaba. Desde entonces, su familia, amigas, docentes y organizaciones sociales sostienen una búsqueda marcada por demoras institucionales, versiones contradictorias y la falta de claridad en la información oficial.
La joven jujeña, de 25 años, vivía junto a su madre y su hermano, y cursaba el segundo año del Profesorado de Educación Primaria en la Escuela Normal Superior Doctor Alejandro Carbó.
Cronología de los hechos
Delicia salió de su casa el 21 de noviembre, entre las 5 y las 6 de la mañana, con destino a la escuela Carbó. No llevaba dinero y tenía solo una mochila con una computadora, dos pantalones y un peluche.
Entre las 23:40 y las 23:50 del mismo día, su teléfono registró la última conexión. Su familia constató que a las 23:47 salió de los grupos de WhatsApp y que sus perfiles en redes sociales aparecieron eliminados o desactivados, marcando un corte total de comunicación. Un hecho que genera dudas entre sus amigas, quienes solían ayudarla a gestionar este tipo de servicios debido a su escaso manejo de la tecnología.
Al día siguiente, María Mamani, madre de Delicia, intentó presentar la denuncia en la Comisaría de Malagueño, pero esta no fue formalizada y durante el trámite recibió un trato inadecuado. Se trata de una práctica recurrente en los casos de desapariciones, donde las primeras horas suelen verse atravesadas por la minimización de los hechos y los obstáculos para el acceso a la justicia, demorando acciones que resultan clave para la búsqueda.
Ante la falta de una respuesta inmediata, docentes, compañeras de estudio, amistades y organizaciones sociales comenzaron a intervenir para visibilizar el caso y exigir acciones concretas: realizaron concentraciones frente a la Escuela Carbó, movilizaciones por las calles de Córdoba y un corte de la Ruta C-45, donde reclamaron la aparición con vida de Delicia y mayor celeridad en la investigación.
El 23 de noviembre, ante la falta de una denuncia formal en Córdoba, se radicó una denuncia por desaparición de persona en la provincia de Jujuy, registrada bajo el Expediente N.º 88238 en la Delegación Fiscal de Investigaciones Complejas. La presentación fue realizada por Cancio Tencuri Flores, cuñado de Delicia y principal sospechoso en el caso.
En los días siguientes, la madre de Delicia recibió por parte de Flores un video, fotos y comunicaciones que supuestamente él mismo consiguió. En este material hay una imagen de un pasaje con el nombre de Delicia Mamani Mamani, correspondiente al trayecto Villazón - Potosí (Bolivia); un video en el que el sospechoso grabó con su celular un monitor de seguridad de la terminal de colectivos de Villazón, donde se ve a Delicia comprando un pasaje; y un mensaje de texto destinado a llevar tranquilidad, insistiendo en la versión de que ella había decidido irse por voluntad propia y que no era necesario seguir buscando su paradero ni realizar ninguna denuncia en Córdoba.
Cuando la familia intentó denunciar nuevamente en la Unidad Judicial de Villa Libertador, Córdoba, se les negó el trámite bajo el argumento de que ya existía una denuncia activa en Jujuy. Solo tras la intervención de la directora de la escuela, docentes y compañeras, quienes acudieron al Polo de la Mujer y luego a la Unidad Judicial Nº 1, el 29 de noviembre se logró formalizar la denuncia en Córdoba.
El sospechoso
El material audiovisual puesto a disposición por Flores plantea más dudas que certezas: en el video se observa a dos sujetos con vestimenta idéntica, vigilando y siguiendo de cerca a la joven. Tampoco se sabe cómo hizo Flores para acceder a estas cámaras de seguridad en Bolivia. En cuanto al mensaje de texto, Delicia solía comunicarse con su madre a través de audios, teniendo en cuenta las dificultades de lectoescritura de esta última.
Otro movimiento que dejó expuesto al sospechoso fue una comunicación que mantuvo con las compañeras de Delicia, haciéndose pasar por un hermano de ella e insistiendo en que dejaran de reclamar por su aparición. Además les dijo que la denuncia no era necesaria en Córdoba, ya que ella se habría ido por sus propios medios.
Los familiares, con el acompañamiento de la abogada Natalia Lescano, realizaron una denuncia formal contra Cancio Tencuri Flores por su comportamiento y las comunicaciones mantenidas con Delicia con posterioridad a la desaparición. En la presentación ante la justicia de Córdoba se incluyeron capturas de chats, interacciones en redes sociales, imágenes y otros elementos que consideran indicios relevantes para esclarecer el caso.
A casi dos meses de la desaparición, no hay información oficial clara sobre el paradero de Delicia ni medidas concretas de búsqueda pública. Las autoridades aún no brindan datos detallados sobre rastrillajes, operativos realizados o avances en la investigación. La familia y su abogada continúan reclamando que se liberen las imágenes completas de los registros de la terminal de Villazón, que se coordinen acciones entre las fiscalías de Córdoba, Jujuy y los organismos bolivianos, y que se garantice el acceso pleno a los expedientes judiciales en curso.
