El autismo y la responsabilidad familiar

Imagen cortesía de David Castillo Dominici / FreeDigitalPhotos.net

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El autismo es un espectro de trastornos muy diferentes caracterizados por graves dificultades en el desarrollo de la persona. Desde aquel niño con mucha dificultad para la interacción social y el lenguaje, hasta aquel con una capacidad intelectual muy buena pero con un serio problema a la hora de entender el lenguaje social; ambos casos provocan dificultades a la hora de insertarse en la sociedad. En la actualidad esta patología tomó mayor visibilidad a partir de la preocupación de los padres por buscar alternativas que permitan mejorar la calidad de vida de sus hijos. Con los años se llegó a descubrir que para el aprendizaje del niño son fundamentales los métodos a partir del uso de señas y pictogramas, como las terapias con animales, que garantizan un mejor desarrollo de los chicos.

La doctora Liliana Rodríguez reconoce que el autismo en los niños es fácil de detectar desde la primera infancia, ya que se conoce mucho más sobre esta patología. “A partir de los 18 meses, y antes quizás, podemos detectarlo. Los padres no deben quedarse con esa falsa idea de que el niño ya va a caminar, ya va a hablar. Cuando un chico no cumple un hito normal de su desarrollo: no camina, no habla, no mira a los ojos, no sonríe, hay que tomar eso como indicador para estudiar”, explica la especialista en psiquiatría; por lo que es fundamental que los padres estén atentos a los comportamientos de sus hijos desde temprano y poder trabajar sobre ello.

Si bien este trastorno acompañará al niño por el resto de su vida, el objetivo principal es lograr que sea feliz, que esté adaptado a la familia y no estresarlo pidiendo que realice lo que no puede o no desea.

Años atrás existía el mito de que la culpa por esta discapacidad mental la tenían los padres, sobre todo las mamás. Sin embargo, esto ya ha sido superado y los terapeutas consideran fundamental el apoyo a los padres, a los abuelos y hermanos de los niños que presenten autismo, ya que con esta patología toda la familia sufre y necesita de un sostén específico. “El rol de la familia es fundamental, considero que ella es la más importante del proceso y hay que dotarlos de herramientas concretas del campo terapéutico y educativo para poder trabajar a diario desde el hogar”, explica la especialista.

El niño puede tener una dificultad de aprendizaje a partir de una condición neurobiológica de nacimiento, pero lo que modula la aparición o cómo se va a manifestar eso en él es su entorno. “La familia juega un importante papel, vemos que hay padres que entienden mejor, son más intuitivos a la hora de entender la problemática, incluso muchos de los avances se lograron gracias a la preocupación de ellos que, al no encontrar respuestas en la medicina, comenzaron a reunirse para obtenerlas”, resalta la doctora Rodríguez.

El autismo es una patología difícil de aceptar. En los últimos años se comenzó a tener mayor información y aceptabilidad sobre ella. En el mundo existen muchos casos de niños con esta problemática neurobiológica  y es a partir de la intervención de los padres que, mediante diversos métodos de aprendizaje y estímulo, dejaron de lado esa idea de “ocultar al hijo enfermo”, para trabajar por la diversidad y para que todos puedan ser incluidos en este mundo que durante mucho tiempo limitó a aquel que era diferente.

Delfina Campero

dcampero@colectivolapalta.com.ar

Fuente: Wikipedia