Investigadores temen al ajuste en ciencia y técnica

 Fotografía gentileza de Cecilia Ousset

Fotografía gentileza de Cecilia Ousset

Después de conocerse el proyecto de presupuesto 2017 para Ciencia y Técnica que el gobierno de Macri envió al Congreso de la Nación, científicos autoconvocados y miembros del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) realizaron una serie de reuniones con senadores y diputados para analizar el posible escenario ante el desfinaciamiento en el desarrollo de la ciencia. También llevaron a cabo una protesta donde se planteó la preocupación contra el ajuste presupuestario. Las actividades fueron realizadas por el colectivo Ateneo Científicos Tucumanos (ACT) y por investigadores, becarios y personal de apoyo del CONICET. 

En la protesta frente a Casa de Gobierno, los científicos montaron paneles donde mostraron las líneas de investigación en marcha y cómo estas se verían afectadas con el recorte; además, realizaron una “lavada de platos” simbólica para representar el pasado negro en la historia de la ciencia cuando el ex ministro de Economía Domingo Cavallo había emitido esta expresión en el marco del ajuste estructural llevado a cabo en la década de los noventa y que se asemeja al actual modelo macrista. La manifestación pública también consistió en la entrega de folletos y en la exhibición de carteles que contenían frases como “La ciencia no es un gasto, es inversión y soberanía”, “Ciencia para siempre”, entre otras. 

A fines de septiembre comenzó a circular entre la comunidad científica un informe realizado por Fernando D. Stefani, doctor y profesor de Física Experimental en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en donde se analizaba la evolución del presupuesto del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCYT) desde 2009 hasta 2016 (dicho ministerio fue creado en diciembre de 2007). Para realizar ese análisis, Stefani extrajo información del Sitio del Ciudadano de la Secretaría de Hacienda de la Nación. Según el informe, en el período 2009-2016 la fracción del presupuesto nacional dedicada al MINCYT, CONICET y CONAE osciló entre 0,7 % y 0,8 %. "El proyecto de presupuesto 2017 apunta a reducir esta fracción a un mínimo histórico de 0,59 % del presupuesto nacional", indicó Stefani. Esto constituiría una reducción de más de 400 millones de dólares. Por otra parte, el informe del docente de la UBA señala que en los últimos años el presupuesto fue incrementando gradualmente hasta 2014, cuando comenzó a decrecer. En 2015 sufrió una leve caída. En 2016, la reducción llevó este presupuesto al nivel de 2012. El gobierno de Macri apunta a reducirlo a un nivel inferior que el del 2011. 

La actividad científica requiere continuidad. “El presente presupuesto indica que la Presidencia y la Jefatura de Gabinete no consideraron prioritario el presupuesto del MINCYT para 2017, a pesar de las expresiones sobre la importancia estratégica de la ciencia y la innovación en el texto del proyecto de ley de presupuesto. Más allá de la reducción global del gasto público, que es central a la política económica del gobierno actual, no queda claro por qué motivo se reduce la fracción de ese gasto total dedicada al MINCYT”, cuestionó en su informe el doctor Stefani.

Congelamiento de vacantes

 Fotografía gentileza de Cecilia Ousset

Fotografía gentileza de Cecilia Ousset

Según la directora del CONICET Tucumán, Elisa Colombo, el recorte para el año que viene sería del 30% respecto al actual presupuesto. Además, se prevé un congelamiento de vacantes. “No se podrá cubrir 20 cargos en nuestra institución”, señaló la investigadora. Un dato a tener en cuenta es que en Tucumán alrededor de 1000 familias viven de la ciencia, la técnica y la innovación tecnológica. 

Por su parte, Virginia Albarracín, integrante del colectivo ACT, dijo que con esta intención se imposibilita el desarrollo de productos y procesos con valor agregado, para la generación de trabajo de calidad, inclusión social y crecimiento económico. "Se produce una fenomenal pérdida de inversión pública, con la consiguiente pérdida de fuentes de trabajo en la academia, pero también en los posibles destinatarios de las tecnologías”, afirmó. La baja de presupuesto planeada para 2017 atenta contra la gestión de programas y actividades científicas, confinando al sistema a funcionar vegetativamente afrontando solo el pago de salarios. 

Los científicos autoconvocados realizaron una Declaración del Bicentenario por el Avance de la ciencia argentina y la no regresividad de sus derechos que circula por las redes sociales para adherir, en donde se plantea la obligación del Estado en la realización de políticas públicas que tiendan hacia un desarrollo progresivo y la prohibición de modificar estándares de derechos ya alcanzados.