Hace más de un mes no se sabe dónde está Mauro Tapia

Foto OBTENIDA de Redes Sociales

Mauro Agustín Alberto Tapia, de 26 años, está desaparecido desde fines de noviembre. Vivía en Villa 9 de Julio, en San Miguel de Tucumán, junto a su tía Carmen Tapia, quien se hizo cargo de su crianza tras el fallecimiento de su madre. Desde hacía dos años, Mauro se encontraba en situación de calle y atravesaba un consumo problemático de sustancias. Solía trabajar como limpiavidrios en los semáforos de la zona del Parque 9 de Julio o en la esquina de avenida Brígido Terán y calle José Ingenieros, donde funciona la Dirección de Emergencias 107.

Según relató Carmen, el último fin de semana de noviembre Mauro pasó por la casa, como acostumbraba hacerlo, para buscar ropa, comida y bañarse. “Dijo que pasaba a saludar y que se iba a trabajar al semáforo. No dijo a cuál”, contó. Desde entonces, no volvieron a verlo ni a tener noticias suyas. Ese día, explicó su tía, Mauro se presentó en estado de consumo o ebriedad, una situación que se había vuelto frecuente desde el fallecimiento de su hermano, ocurrido en octubre de 2024. “Desde que murió su hermano estaba muy triste”, relató.

Según su familia, Mauro algunas noches dormía en esquinas de la zona norte y otras cerca del parque. Era una persona convulsiva y, de acuerdo a su tía, se resistía a seguir un tratamiento de salud. Carmen mencionó además antecedentes de violencia sufridos por Mauro en el último tiempo. Señaló que, en reiteradas oportunidades, fue maltratado y golpeado por efectivos policiales cuando era levantado junto a otros jóvenes en operativos conocidos como “el trencito”. Estos hechos, aclaró, no siempre quedaron registrados formalmente.

Pese a sus ausencias, que en otras ocasiones llegaron a extenderse hasta dos meses, Mauro siempre encontraba la manera de comunicarse. Pedía un teléfono prestado para avisar que estaba bien, que estaba internado o que había sido detenido por la policía. “En fechas importantes, como su cumpleaños o las fiestas, siempre llegaba”, recordó su tía. Esta vez, eso no ocurrió.

Según pudo reconstruir la familia, la última vez que fue visto fue el 12 de diciembre en “El Andén”, el albergue ubicado detrás de la ex Terminal de Ómnibus, donde solía descansar. Desde entonces, nadie volvió a verlo.

La preocupación de la familia se agrava por un antecedente relacionado con el hermano de Mauro. En octubre de 2024 fue hallado el cuerpo sin vida de un hombre en el lago San Miguel del Parque 9 de Julio. En ese momento, los medios locales informaron que el cuerpo no presentaba signos visibles de violencia y que se habían ordenado pericias para determinar la causa de la muerte. La identidad de la víctima no fue confirmada públicamente, ni se difundieron avances judiciales sobre el caso. La familia de Mauro sostiene que se trató de su hermano, aunque no hubo información oficial que profundizara, ni esclareciera el hecho.

Ante la desaparición, la familia realizó la denuncia el 5 de enero en la Comisaría Quinta, según confirmó Carmen Tapia. Además, recorrieron hospitales, comisarías y distintos puntos de la ciudad, sin obtener hasta el momento información oficial ni avances concretos sobre su paradero. Hasta ahora, la única difusión pública del caso se dio a través de redes sociales, impulsada por familiares y personas cercanas. Ante la falta de respuestas, la familia solicita la colaboración de la comunidad: cualquier dato puede ser clave para dar con su paradero o reconstruir sus últimos movimientos.