Sin respuestas, cuatro meses después

 Foto: Beatrice Murch , bajo licencia CC BY 2.0

Foto:Beatrice Murch, bajo licencia CC BY 2.0

Los quince días se hicieron cuatro meses. La promesa, esa que de todos modos no va a mitigar el dolor ni la ausencia, sigue en la mente de todos quienes sufrieron directa o indirectamente los efectos del accidente ferroviario de Once.

Quizá haya sido una maniobra precipitada, tratando de suavizar la pobre actuación del entonces Secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi, la de prometer que en quince días todo estaría resuelto, que se sabría por qué murieron más de 50 personas y fueron heridas cientas. Lo cierto es que hoy, entre acusaciones cruzadas, documentación que desaparece y aparece e hipótesis de lo que podría haber pasado esa mañana de febrero, poco se ha avanzado.

Mientras tanto, casi inadvertidas en el frenesí cotidiano, se escurren las noticias de nuevos descarrilamientos y problemas ferroviarios. Como no pasa nada, como no hay muertos, como no se tiene que invocar a San Feriado para que no sea una tragedia, pocos prestan atención. Y el tiempo pasa entre pasajeros amontonados, un servicio cuestionable y cientos de familias cuyo duelo solo acaba de empezar.

En el andén de Once que albergó la tragedia hace cuatro meses, hoy hay un mural con 52 corazones. No solo para honrar la memoria de los que ya no están, sino también para que lo que pasó siga presente y no se deje de pedir justicia.

Cecilia Morán

cmoran@colectivolapalta.com.ar