La lucha docente no se detiene

 Fotografía de Javier Sadir

Fotografía de Javier Sadir

Pasaron dos meses desde que los docentes universitarios de la Universidad Nacional de Tucumán decidieron parar. Cansados de un salario mediocre y las indignas condiciones para hacer docencia, iniciaron una fuerte lucha social. 

Organizados en Asamblea, los investigadores y docentes universitarios sostienen el reclamo. Asambleas que fueron cada vez más contundentes, más abarcadoras y más inclusivas. Esto generó el espacio de debate y decisión democrática que le dio forma a las medidas. "Más allá de los números, hay una clara inclinación de seguir como veníamos con el paro activo por tiempo indeterminado", comenta Oscar Pavetti, Secretario General de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (ADIUNT), quien agrega que "se ha convenido en cambiarle el nombre 'por tiempo indeterminado' y ponerle 'hasta que Sileoni ( Ministro de Educación de la Nación) y las autoridades de la UNT den una respuesta concreta'".

Desde ADIUNT se pidió a las autoridades de la universidad la obtención de un adicional por "zona desfavorable", trámite que se inicia en el Ministerio de Educación de la Nación. Por otro lado se solicitó fijar fecha concreta para llamar a una asamblea universitaria en la cual se pueda debatir la estabilidad laboral, la carrera docente y el derecho a voto de las escuelas medias. La falta de respuestas por parte de la Universidad llevó a que los estudiantes se convoquen para tomar el rectorado. Los estudiantes piden que se arbitren todos los medios para conseguir las necesidades que corresponden a su casa.

Las escuelas experimentales y preuniversitarias de Tucumán modificaron sus medidas ante la lucha. Se dispuso dos días de paro por semana, "ahí tenemos una mayor presión donde intervienen padres y alumnos, que tienen una edad que necesitan de cierta regularidad", explica Pavetti. Los adolescentes, por su condición de preuniversitarios, necesitan del acompañamiento docente en su desarrollo educativo, a diferencia de un estudiante universitario que puede preparar una materia libre y organizar sus tiempos de acuerdo a sus necesidades. "Nosotros no hablamos de pérdida sino de postergación. No es que se acabe acá el mundo, sino que el tiempo se posterga como, muchas veces, cuestiones personales hacen que la vida del alumno sea postergada", dice Oscar Pavetti.

La preocupación que genera la situación llevó a que un grupo de padres de alumnos universitarios planteen una conciliación obligatoria ante el Ministerio de Educación de la Nación, la Conadu Histórica y ADIUNT. Por intervención del juez federal Daniel Bejas se hizo alusión al pedido de los padres, al considerar que la medida atropella el derecho a la educación. Sin embargo, este fallo no implica el cambio de modalidad de lucha, según lo expuesto por el gremio en su sitio oficial. La audiencia de conciliación obligatoria se llevará a cabo el martes 5 de agosto en la Delegación Regional del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad social a las 11 h. El gremio, estudiantes, docentes y cuidadanos que apoyan la lucha, concentrarán desde las 10 de la mañana en la calle San Martín 2012. 

"Creo que el movimiento tiene mucha fuerza y se sostiene", concluye el Secretario de ADIUNT ante la reflexión respecto a la continuidad de la protesta. Un reclamo que marcha por las calles, construye en asamblea y ejecuta en las aulas.