Los barrios se hermanan cansados de ver morir a sus hijos

 Fotografía cortesía de Soledad Arostegui.

Fotografía cortesía de Soledad Arostegui.

“En los últimos cuatro años se ha notado un aumento del consumo de pasta base de la cocaína”, esta afirmación fue realizada por el psicólogo Emilio Mustafá, quien trabaja en el Departamento de Abordaje territorial de Adicciones de la Secretaría de Adicciones de la provincia. Con varias consecuencias, por un lado da cuenta de la falta de políticas en relación a la lucha contra el narcotráfico que en los barrios tiene vía libre para la comercialización. Esta situación hace pensar en las complicidades con sectores del poder que deben existir para que el comercio de la pasta base no tenga obstáculos. Por otro lado, - y este es el problema que atañe al trabajo que realiza Mustafá- el aumento del consumo trae aparejado graves problemas de salud en las personas. Desnutrición, anemia y problemas cardiovasculares son algunas de las consecuencias que produce el consumo de sustancias que resultan ser los residuos de la cocaína.

El trabajo que se realiza desde la Secretaría de Adicciones, según contó Emilio Mustafá, se basa en el armado de grupos terapéuticos y el acompañamiento a los jóvenes en recuperación. Las personas con las que se trabaja no tienen, en general, acceso al sistema de salud por distintas situaciones. “Además del problema de las adicciones está el problema de la pobreza. A veces no tienen ni siquiera para el colectivo para ir al hospital y muchas veces estaba muy presente el tema de la discriminación”, relata el psicólogo. Con el acompañamiento se logra romper con algunas de esas barreras pero, en palabras de Mustafá, es evidente la falta de guardias de salud mental y la capacitación de profesionales para tratar a los chicos adictos.

Este panorama en el que hay derechos básicos, como la salud, que son vulnerados ha producido hartazgo en los vecinos de barrios marginados de Tucumán. Tal es así, que hace unas semanas tuvieron la iniciativa de realizar un encuentro en el barrio Los Vázquez, en compañía del Departamento de Abordaje Territorial. El objetivo fue compartir las experiencias de jóvenes en recuperación de barrios donde funciona el dispositivo de grupos terapéuticos y acompañamiento. Este fue el primer paso para que los vecinos, unidos por sufrir el mismo flagelo, reflexionaran y trazaran el camino a seguir. El resultado fue la elaboración de un documento con exigencias al Estado.  

La proclama elaborada por los vecinos constó de varios puntos. Entre ellos se destacan el pedido de equipos de trabajo territoriales en salud que estén capacitados, el efectivo cumplimiento de la Ley de Salud Mental, la creación de un centro de internación para mujeres (inexistente en la provincia), guardias de salud mental en todos los centros de salud, y la exigencia de un sistema educativo que se sume al trabajo de la problemática de las adicciones, entre otros. Lo discutido y consensuado da cuenta cabal de la necesidad de un abordaje integral de las adicciones. “El problema principal no es solo que el chico pueda asistir a una comunidad terapéutica o se interne. El problema es cuando el chico vuelve al barrio. Por eso hay que pensar una política estratégica e integral de salud. Lo principal es la inserción y para que esto se produzca el chico tiene que tener las cosas básicas resueltas y que pueda sostener un proyecto de vida a partir del trabajo, de la inserción en el sistema educativo, que cambie las condiciones de pobreza en que vive”, dijo Mustafá.

El 10 de diciembre pasado, bajo el nombre de La Hermandad de los Barrios Contra las Adicciones, los vecinos marcharon hacia Plaza Independencia cansados de ver morir a sus hijos. Allí fueron para presentar al Gobernador de la Provincia de Tucumán, Juan Manzur, los puntos elaborados. Una delegación de vecinos fue recibida por el Ministro de Desarrollo Social, Gabriel Yedlin; el Secretario de Estado de Articulación Territorial, Ramiro González Navarro; y el Secretario de Estado en Asistencia y Prevención de las Adicciones, Matías Tolosa. Luego de escuchar las exigencias de los vecinos, se comprometieron a dar una respuesta concreta a la creación de un centro de internación para mujeres y evaluar el resto de los puntos.

Argentina, según Emilio Mustafá, ha dejado de ser un lugar de paso de la droga y se ha convertido en un lugar donde se fabrica la sustancia. Por lo tanto el consumo es mayor. Si bien el problema de las adicciones no es solo un problema de los chicos de la villa, sino de toda la sociedad, la mayor crudeza se ve en los barrios más vulnerables. “Es una lucha durísima pero no es una lucha perdida. Tenemos chicos recuperados en La Costanera, en Los Vázquez, con muchísimo esfuerzo pero lo importante es poder dejar este mensaje, que todavía hay esperanza”, reflexiona Mustafá y exhorta a las autoridades políticas a tomar medidas urgentes.