¡Justicia por Javier Chocobar!

 Fotografía de Bruno Cerimele

Fotografía de Bruno Cerimele

Desde hace seis años y nueve meses, en la comunidad indígena de Chuschagasta hay un vacío. El lugar de un padre, un artesano, un dirigente, se apagó el 12 de octubre de 2009 cuando fue asesinado el comunero Javier Chocobar. El tiempo pasa y su recuerdo sigue latente en el interior de su familia. En la cotidianidad de quienes lo conocieron, quienes no dudan en resaltar su humanidad y lo “excelente persona” que fue. Javier vivía con su familia en la comunidad que está en Trancas. "Era un hombre que trabajaba para poder mandarnos a la escuela”, recuerda Leonor Chocobar, una de sus hijas. Por las mañanas solía levantarse temprano, por eso hoy hubiese estado despierto antes de que salga el sol, sentado en su cocina tomando mates. Pero no es así. 

Javier tuvo seis hijos: dos mujeres y cuatro varones. Leonor es la cuarta de ellos y recuerda claramente la última vez que lo vio. “Estaba en la casa sentado”, cuenta mientras parece revivir varios sentimientos. Nostalgia, alegría, tristeza. Nunca hubiera imaginado que dos días después, su papá iba a morir mientras defendía las tierras de su comunidad del terrateniente Darío Amín y los ex policías Humberto 'el niño' Gómez y José Valdiviezo. Estas tres personas hoy están imputadas por el asesinato de Javier Chocobar y esperan el juicio en libertad. Este juicio se hace rogar ante la Justicia. Dentro del proceso legal, la citación se hizo en octubre de 2014. Hasta hoy no se fijó una fecha para el debate oral, mucho menos para el llamado a prueba, que es la instancia previa.

“Hasta ahora no puedo creer lo que pasó. Él dio su vida por todos los pueblos originarios, por nuestro territorio. Quiso levantar la mano para sacar una foto y lo mataron de esa manera. Tenemos todas las pruebas y hasta el día de hoy no hay justicia”, explica María Clemencia Nieva, Cacica de la Comunidad La Angostura. Ella conoció a Javier a través de su participación en la Unión de los Pueblos de la Nación Diaguita. "La casa de Javier muestra su gran habilidad en la construcción", dice Andrés Mamaní, actual Cacique de la comunidad de Chuschagasta. Fue él quien la levantó y creó allí su lugar en el mundo. En el fondo aún está el galpón donde realizaba sus trabajos en cuero y se encerraba los días de lluvia porque no podía ir a trabajar al cerco. Era un verdadero artesano. “Pedimos que haga justicia. Luchemos entre todos para que haya justicia por Chocobar”, sostiene con voz firme el cacique Mamaní.

Desde hace seis años y nueve meses Javier Chocobar no está físicamente, pero sí dentro de cada uno de sus hermanos. Dentro de su familia que necesita justicia en su memoria. Por eso el lunes la comunidad, junto a organizaciones, marcharán desde la Plaza Urquiza hasta los Tribunales Penales de Avenida Sarmiento. Luego partirán a Plaza Independencia con el propósito de visibilizar la causa y que la Justicia defina una fecha para el juicio. La concentración será a las 09h. La convocatoria está abierta a todos tucumanos, porque no se trata de un caso aislado, sino de un caso que se suma a los tantos que existen en el país y que tienen como protagonistas a los pueblos originarios. Estos pueblos que lo único que quieren es proteger su territorio, que sus derechos sean respetados y garantizados como los de cualquier otro ciudadano. El compromiso y la responsabilidad para que esto sea una realidad es tarea de todos. Participar de acciones como estas puede ser el primer paso.

JUSTICIA POR CHOCOBAR:

La mesa de apoyo a la causa de Javier Chocobar concentrará el lunes 4 a las 9 en la Sala II de los Tribunales Penales de Tucumán (avenida Sarmiento y Laprida). De allí marcharán a Plaza Independenci apara exigir el avance de la causa en la semana del bicentenario de la independencia.

¡Sumate! Juntos digamos basta a la vulnerabilidad de los pueblos originarios.