El control del delito

 Imagen cortesía de Salvatore Vuono /  FreeDigitalPhotos.net

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El mundo globalizado en el que vivimos encierra muchas contradicciones que, lejos de resolverse, aparecen como círculos viciosos que se acentúan con el tiempo. Eugenio Zaffaroni, juez de la Corte Suprema de la Nación, dio una conferencia en la provincia donde el eje fue "El control del delito". Al respecto habló sobre una de estas contradicciones en las que vivimos donde, por un lado, todo parecería indicar que no hay ningún conflicto que el poder omnipotente de la ley penal no pueda resolver; y por otro lado, se produce un descreimiento generalizado de ella. "Nos vamos llenando de rejas, de detectores, de alarmas (...)" decía Zaffaroni. Entonces, si se cree tanto en la ley penal, ¿por qué se toman tantas medidas?

La ley penal habilita el ejercicio de un poder punitivo cada vez mayor, la sociedad acepta sin reparos más controles por parte del Estado, se vive bajo el manto de miles de reglas que, por una parte, tienen la intención de prevenir y, por otra parte, castigan su inobservancia. Pero este poder históricamente nunca sirvió para lo que se suponía, sino para "luchar contra un enemigo, pero nunca resolvió los problemas (...)". Así, por ejemplo, este poder establece penas para el consumo de drogas pero nunca resolvió el problema de fondo.

El poder punitivo alcanza a una ínfima porción de las personas que cometen delitos y mientras más amplia es la arbitrariedad del poder se produce un mayor control social sobre el resto que se encuentra suelto, se extiende la presión para mantener a la sociedad controlada. Y en este sistema, injusto se lo mire por donde se lo mire, donde esa ínfima porción que sirve de ejemplo siempre pertenece a los estratos más pobres de la sociedad, entra en juego una herramienta que potencia el fenómeno: los medios de comunicación.

"La imagen es todo, lo que mostramos, cómo lo mostramos (...) eso va contaminando a la gente, lo que se ve es y lo que no se ve no existe (...)", decía  Zaffaroni. Es difícil darse cuenta que detrás de cada una de esa imágenes hay un ojo que puso lo que quería mostrar. Los medios aparecen como los encargados de crear el enemigo que se oculta en las calles y el preferido tanto de los medios como del poder punitivo por su característica de vulnerabilidad es el pobre, el pibe chorro, el drogadicto.

Esta táctica del poder punitivo permite, además, crear víctimas que piden venganza. El ciudadano medio pide más cárceles, "más justicia", menos tolerancia. Y se pide todo esto basándose en lo que los medios muestran, pero en realidad no hay investigaciones de campo que demuestren cuál es el grado y los tipos de violencia que se producen en el país, cosa que sería muy fructífera en la prevención del delito.

Entonces, ¿cómo se controla el delito dentro de este sistema? En este punto se puede citar también a Eugenio Zaffaroni que decía en una conferencia brindada en el mes de abril en Tucumán que "hay una realidad que parece que a nadie le importa y hay una manipulación política que parece que le importa a todos".

Marianella Triunfetti

mtriunfetti@colectivolapalta.com.ar

Conferencia Eugenio Zaffaroni: http://www.youtube.com/playlist?list=PLm5m3cJgX8WhvbrXEEhXHqKOEIQ8r-to6