La reforma universitaria se toma su tiempo

 Fotografía de Paloma Cortes Ayusa | Agencia Infoto

Fotografía de Paloma Cortes Ayusa | Agencia Infoto

La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) atraviesa un proceso de cambio. Hace unas semanas inicio el debate por la reforma del Estatuto Universitario. Esto significa que está en discusión el comportamiento de los órganos que integran la casa de altos estudios. La última reforma del estatuto universitario que realizó la UNT fue en 1995. Desde entonces no se modifican los modos de operar de las facultades y las políticas que administran los cargos dentro de la universidad tucumana.

El debate lleva dos sesiones en las que se definieron parte del reglamento interno y los mecanismos de la asamblea universitaria que discute la reforma. “Nosotros teníamos mucha expectativas para una asamblea que, de parte del rectorado, ha tenido bastantes demoras y errores”, comentó Oscar Pavetti, Secretario General de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (ADIUNT), y agrega que “lo que vemos son expresiones dilatorias que tienen que ver con mala gestión por parte de las autoridades”.

En una universidad con cien años de historia, y con una comunidad enorme, es necesario el debate público para discutir respecto a los ejes de la reforma: sistema electoral, conformación del gobierno universitario, carrera docente, ciudadanía no docente, órganos de control, plena ciudadanía de las escuelas preuniversitarias, entre otros. “En algunos casos se nos ha criticado a nosotros que no hicimos un proyecto general, pero nosotros como gremio no tenemos ninguna necesidad de hacerlo. Lo nuestro es el tema que tiene que ver con lo gremial”, explicó Pavetti, dejando en claro que el gremio de ADIUNT plantea lo que considera pertinente a los trabajadores y estudiantes.

Dentro de los ejes de discusión, se consideró el reemplazo del actual sistema de elección indirecta por un sistema de elección directa de las autoridades de la UNT. Esto significa que ya no se elegirá a representantes de los estudiantes o de los docentes para votar al rector o al decano, sino que todos podrán votar por lista, y de forma directa, a los candidatos. Sin intermediarios.

El segundo eje en cuestión tiene que ver con la conformación del gobierno universitario. La Asamblea Universitaria planteará la posibilidad de adecuar los órganos de gobierno de la UNT con la plena ciudadanía de los preuniversitarios. “Son fundamentales los derechos para las escuelas experimentales que no lo tienen”, comenta Pavetti.

A esto se suma el debate por la carrera docente. La reforma del estatuto, a favor de esto, permitiría el ingreso por concurso de los docentes, permaneciendo en el puesto con evaluaciones. Así, el concurso se realizaría para los ascensos en los puestos docentes universitarios. “Nosotros estamos solicitándoles a los consejeros (asambleístas) que no pierdan el rumbo. ADIUNT está presente. Que se dediquen a luchar por la carrera docente y a la ciudadanía de los docentes preuniversitarios”, afirmó Oscar.

Propusimos que si no se avanza con cierta velocidad y si no se concretan los temas que nosotros hemos propuestos, no tomaremos la última mesa de examen de diciembre.
— Oscar Pavetti, Secretario General de ADIUNT

Iniciada la asamblea universitaria que reformará la educación superior, pocos avances se notaron en las primeras sesiones de la histórica reforma al estatuto universitario. Y hay que esperar hasta el próximo 15 de noviembre, cuando se realice el nuevo encuentro de la asamblea universitaria para avanzar con los ejes en discusión.

Por su parte, ADIUNT continúa reuniéndose en asamblea para evaluar los avances de la reforma. Así lo hicieron el pasado miércoles donde decidieron seguir de cerca la asamblea universitaria y, en declaraciones del Secretario General, “propusimos que si no se avanza con cierta velocidad y si no se concretan los temas que nosotros hemos propuesto, no tomaremos la última mesa de examen de diciembre”.

Idas y venidas en una reforma que camina a paso lento, pero que pretende llegar a una meta segura en donde se respeten los derechos de los trabajadores y estudiantes.