Camarazo en Tucumán: la imagen como denuncia ante la represión

FOTO DE ELÍAS CURA | LA PALTA

Frente a la Casa Histórica de Tucumán, reporteros y reporteras gráficos alzaron sus cámaras en un "camarazo" en repudio a la represión desatada en la marcha de los jubilados en Buenos Aires y a la agresión sufrida por el fotoperiodista Pablo Grillo. La acción fue convocada por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) en distintos puntos del país al mediodía de este miércoles. 

“Nos convocamos a una semana de la terrible represión y la brutal agresión que recibió nuestro compañero Pablo Grillo, quien ha sido herido en su cabeza por un gas lacrimógeno, el cual lo mantiene hoy en el Hospital de Ramos Mejía, peleando por su salud", expresó Franco Vera, reportero gráfico y miembro de la Comisión Directiva de ARGRA.

La acción también sirvió para denunciar la creciente violencia contra el ejercicio del periodismo y exigir la renuncia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. “No puede ser que la bala sea la respuesta a los reclamos sociales y mucho menos que sean esas mismas balas usadas para censurar y callar a la prensa” sostuvo Vera.

La situación laboral de los fotoperiodistas en el país también fue un eje central de la protesta. “Estamos pasando por una etapa muy particular de precarización laboral, en donde nuestros sueldos no llegan a la mitad de la canasta básica y además sufrimos la represión y la violencia institucional en diferentes contextos”, explicó el reportero. Además, recordó que esta situación tiene paralelismos con momentos oscuros de la historia argentina: “Esto se ve mucho a lo que fue el 2001, cuando hay gobiernos que no aceptan las diferencias y no son capaces de vivir en la diferencia y llegar a consenso, lo primero que hacen es reprimir”.

A pesar del contexto adverso, la unidad del gremio y el acompañamiento social fueron destacados como claves para enfrentar la situación. "Lo importante es la unidad que han demostrado los reporteros gráficos, los trabajadores de prensa y sobre todo un gran sector del pueblo que entiende que la represión, que las balas, que la discriminación ya no son objeto viviente en esta sociedad".

El "camarazo" en Tucumán, así como en otras ciudades del país, se convirtió en una manifestación simbólica de resistencia. La imagen, una vez más, se erige como testimonio y denuncia, documentando los hechos que algunos pretenden ocultar y reafirmando la convicción de que el periodismo es un pilar fundamental de la democracia.